jueves, 27 de abril de 2006

¿Qué hacer en las tardes de lluvia?

Nada de lo que puedas aprender sirve si no lo pones en práctica. No importa qué tantos datos o teorías te sepas, si no los llevas a la acción en la vida real bien podrías tirarlos a la basura y ahorrarte el esfuerzo.
A pesar de ser "los privilegiados", los que podemos estudiar, leer, tener un blog, de repente nos llega una tarde de ocio en la que no se nos ocurre hacer algo. Prendemos la tele a ver qué hay, y no hay nada. Somos demasiados. Y privilegiado es más bien el que engendra, el que aporta, el que sirve. ¿Qué hacemos en las tardes de lluvia? En esos veranos anticipados tan fuertes de la Ciudad de México, que nos regalan tormentas igual de a menudo que bochornos, muchísimas veces no tenemos nada especial. Y somos demasiados.
Vivimos en un México en el que, por ejemplo, sólo 7 estados tienen tipificado como delito la explotación sexual infantil. Donde en los otros estados, hay leyes poco claras al respecto, pues no persiguen de oficio este delito, sólo penan la corrupción de menores o las faltas a la moral. Las estimaciones del DIF indican que en México hay más de 16 mil niños víctimas de explotación sexual. Dieciséis mil niños. 16,000 niños.
¿Ante qué ley efectiva se ampara un padre mexicano cuyo hijo está siendo explotado sexualmente? ¿Qué garantiza el respeto a los derechos de los niños mexicanos a este respecto?
Que quede aquí la sugerencia para matar el tiempo en las tardes de lluvia. Para recuperar información, investigar dónde puede haber huecos en la legislación mexicana que fallen en proteger a niños, a mujeres (o a cualquier grupo minoritario o entidad federativa con que simpaticemos), y utilizar cuanto foro encontremos para abrir la boca y gritar sobre ello. Porque a todos nos concierne, todos podemos, todos debemos, todos somos mexicanos. Somos demasiados.
Bastaría con escoger un estado, un caso, una ley, un delito, buscar cifras tan impactantes como la anterior, poner ideas en movimiento. Hacer a un lado el dominó o el messenger de vez en cuando, dedicar un poco de tu tiempo a ti mismo (trabajar por México es trabajar por ti, por tus padres y por tus hijos). Hablar, discutir, organizarse. Presionar. Moverse. Escoger un tema de tesis relacionado con nuestra lucha. ¿Cómo sabemos qué tan abiertos o cerrados están los diputados y senadores si no tocamos sus puertas? Expresarse, rebelarse, levantar la voz. Preguntar a los candidatos a la presidencia qué van a hacer sobre los asuntos por los que peleamos y votar por quien responda mejor.
Entonces, ¿Qué vas a hacer este verano que viene? ¿Qué harás la siguiente tarde de lluvia en la que no haya nada en la tele? Somos demasiados. Juntos podemos.

miércoles, 26 de abril de 2006

"...Musik.mp8"

Música en español - Musik im Spanisch - Musique en espagnol - Music in Spanish
Y es que ya vamos por abril, así que no hay que perder de vista lo bueno que va del año, para acordarnos al final a la hora de hacer el balance. Hasta aquí la mejor música de lo que va de 2006 en mi opinión:

1. Babasónicos - Carismático
"Teeeeeeeeengo que aprendeeeeeeeer a fingir máaaaaaaaas, y a no mostar lo que siento. Teeeeeeengo que aprendeeeeeeer a fingir máeeeeees, y a pilotear lo que pienso..."
Sin duda la canción más alternativa de estas listas. El sonido es excelente y es una especie de clásico: va con toda situación pensable.
2. Motel - Díme Ven
"Cada espacio, cada lugar, cada palabra inmortal que has repetido grabó en mi cuerpo tu sonido. Y cada vez que quiero soñar sólo hace falta pensar en el inicio y en lo que nos traerá el destino..."
No es porque el vocalista tomaba clase con mi mismo profesor el mismo día que yo, sino porque son mexicanos, escriben sus letras, tocan...Y bueno, la canción es un rock pop simple y sin pretenciones, bastante bueno.
3. Belanova - Por tí
"Si algo te puedo asegurar, es que mi vida la soñé contigo. Eres todo lo que necesito y aquí me quiero quedar [...] Será por tí, será por tu amor...".
¿Necesito explicar? Original, vanguardista, rítmica, contrastante, relajante, potente. La voz me enloquece, la letra - sorprendentemente - a todos nos llega, y la música a todos nos seduce. A todos.
4. Julieta venegas - Me voy
"Porque sé que me espera algo mejor, alguien que sepa darme amor de ese que endulza la sal y hace que salga el sol, yo que pense nunca me iría de ti..."
La más nueva de todas. Probablemente el próximo éxito ubicuo en México. Me imagino perfecto a todos en el antro emocionándose al oír los primeros acordes y cantándola a todo pulmón.
5. Kudai - Lejos de la ciudad
"Y aún recuerdo, ese momento, tus besos al despertar...La brisa, el viento, la luz del puerto, tan lejos de la ciudad".
Lo siento, mi lado pop es el más caprichoso. Además, una vez que escucho una buena voz bien puesta (me refiero a las voces femeninas, no a las masculinas), poco importa el género. Tranquila, melancólica, sostenida, nostálgica. Es perfecta para despertarse o para recordar.

Music in English (hello dear LA) - Musik im Englisch - Musique en anglais - Música en inglés:

Okay, I gotta say, this year, the best music for me has come in English language. My 2006 favourite songs so far:
1. Corinne Bailey Rae - Put Your Records On
"Three little birds sat on my window, and they told me I don't need to worry [...] just go ahead let your hair down..."
I just can't get over this one, it has it all: voice, beat, sexyness, rhytm, smoothness...By the way, this girl is [surprisingly] British.
2. Mary J Blige & U2 - One
"Well it's too late, tonight /To drag the past out into the light/We're one, but we're not the same/We get to carry each other/Carry each other ..."
Simply awesome. Music + lyrics. Hey, of course: it's Bono and Mary J Blige (!), whose voice is a miracle, and in this song she really sings out loud with her heart to the point in which the euphoria and the pleasure are almost unbearable.
3. Jack Johnson - Better Together
"Our dreams, they are made out of real things like a shoebox of photographs with sepia-toned loving. Love is the answerat least for most of the questions in my heart like Why are we here? and where do we go?And how come it's so hard? ..."
My kind of song. Simple, easy, happy, calm. I could quote it entirely, the lyrics are that good. This hawaian guy is excelent: all of his album is enjoyable.
4. Rascal Flatts - What hurts the most
"I can take the rain on the roof of this empty house, that don't bother me"
I can't stop singing it all the time. Quite original [or not], a nicely sung ballad with corny lyrics and a fine touch of country. Mmmmmmmh delicious.
5.Morcheeba - Lighten Up
"I can see you're sulking/It's about time that you learn to share/Lighten upIt's gonna brighten up/I want to play/You're in the way of our sunshine..."
Gotta recognise this is mostly because of the lyrics. And the voice. And the beat. I just need this kind of songs. The kind you can dance to while drunk...

sábado, 22 de abril de 2006

De película...

"Céline (with a very French accent): If there's any kind of magic in this world, it must be in the attempt of understanding someone, sharing something. I know, it's almost impossible to succeed, but... who cares, really? The answer must be in the attempt."
Julie Delpy, interpretando a Céline en Antes del Amanecer.
Esta es una de esas historias cursis en las que un hombre y una mujer están juntos hablando de nada, y todo fluye, y todo se siente bien, y de repente las cosas se congelan. Es un cafecito, la mesa del fondo, nadie alrededor. Tranquilos, conversan. Él quiere que ella esté mejor, que esté tranquila, que esté feliz. Que regrese pronto al camino excitante donde él está y le haga compañía. Y en eso, un hombrecito, el mesero, se acerca. Rompe el aire con la mano formando un remolino hacia el techo, para describir cómo allá arriba alguien le pide que transmita un mensaje. Se dirige primero hacia ella: Gran armonía y seguridad vive dentro de tí: date cuenta y trabaja en ello. Luego hacia él: Puedes transmitir mucha paz y tranquilidad, y lograr muchas cosas con tu voz. Después, se va.
- That was great - dice él, pensando que es deliciosamente extraño haber recibido "mensajes" tan ad hoc...
- It really was...dice ella, pareciendo estar de acuerdo, aunque menos asombrada.
- Es como la película de Antes del Amanecer, cuando están en Viena y ven a esa adivina...
- Staaaar dust...canta ella, recordando....
Y así se quedan los dos, supendidos. Hay un segundo, un momento. Especial. Un instante en el que ambos se preguntan si genuinamente es posible encontrar en la vida real esos momentos tan dulces que se ven en las pantallas. Y así, se quedan atrapados en una escena memorable. En fin, que en pocas palabras, esta es una historia de película, que me ocurrió esta mañana.

Out of a movie...This is one of those corny stories in which a man and a woman are together talkin' about whatever, and everything flows, and everything feels well, and things suddenly freeze. It is a small cafe, the table at the back, nobody around. Calmly, they talk. He wants her to feel better, to feel calm, to feel happy. He wants her to come back soon to the exciting path where he is to make him company. In the middle of that, a small guy, the waiter, comes closer. He breaks the air with his hand forming whirlpools towards the ceiling, to describe how high above somebody is requesting him to transmit a message. He goes first towards her: Great harmony and security live within you: acknowledge it and work on it. Then towards him: You transmit peace and tranquillity, and will achieve many things with your voice. After that, he goes away. - That was great - says the man, thinking that it's deliciously strange to have received "messages" so ad hoc... - It really was... the woman says, seeming to agree, although less astonished. - It's like in that film Before Sunrise, when they are in Vienna and they see that fortune teller... - Staaaar dust... she sings, remembering.... And thus they both remain, suspended. There is a second, a moment. Special. An instant in which both wonder if it is genuinely possible to find in real life those sweet moments as they are seen on the screens. Therefore, they remain caught in a memorable scene. In short: this is an out of a movie story, that happened to me this morning.

miércoles, 19 de abril de 2006

Soy tu padre...

Porque leer es ser.
Es sentir y nacer.
Es pensar y existir.
Leer es vivir.

Por eso, escribir es dar.
Es amar y engendrar.
Es parir y expresar.
Escribir es procrear.



English here.

domingo, 16 de abril de 2006

Tiempo.../ Time...

Todo este año, cuando llegaba de trabajar o de la escuela me había dicho que tenía que hacer una foto de la vista de mi calle, que me encanta. Este es el tiempo del año en que se vé mejor porque las jacarandas tiran sus flores formando un tapete morado. Hoy, último día de las vacaciones de primavera, aunque se acabó el tapete y no era una hora muy soleada, más o menos así es la vista cada día que llego a casa. Decidí de todos modos salir a darme gusto con la cámara: en 1 mes y tres días habré terminado el último semestre de mi carrera, así que había que aprovechar el tiempo...
OK, it's a short post so I'll transalete it for the gringos, canadians and brits who visit once in a while this space [You know I appreciate very much your visits]. Hopefully you get inspired and you come to visit me in Mexico sometime. Anyway, all this year I've been wanting to take a photo of the view I get of my street everytime I drive back home. This time of the year is when it's most beautiful. So today I didn't want to miss the last moments of Easter Holiday and after lunch I got out and finally took the pic. So this is my sreet, more less as I see it everyday after work/school. Shame, because it was not as sunny as usual. The tall trees you see are jacarandas, which drop purple flowers forming eventually a lovely purple carpet on the pavement. I just couldn't wait any more time, who knows when will I be free again, I'm finishing the last semester of my career in exactly one month and three days. Cheers to you all.

domingo, 9 de abril de 2006

El camino de grava

"Leave no stone unturned"
Sabiduría británica
Todos vamos marchando. Caminamos sistemáticamente de un lado a otro, pateando la piedra - vista al frente -, siguiendo nuestro curso. Sin parar.
Bajo nosotros, un camino copioso de grava.
A cada paso, pisamos hundiendo, una piedra se esconde más en el fondo.
No nos damos cuenta que detenernos a retirarlas nos hace el camino más libre, nos pone en contacto con la suavidad de la tierra, nos hace mejores y más conscientes.
Al levantar una, podríamos encontrarnos con un grupo de niñas bailando orgullosas de su cultura. De cómo es posible recrear la manera de vida de las civilizaciones antiguas a través de los siglos a pesar de los intentos de aniquilación de tal belleza.
Podríamos encontrar alguna bandera ondeando salvaje en la espera de ser izada para pregonar su mensaje de libertad, de comunión entre las razas y de valor ante la adversidad...
Alzando alguna otra roca, podría estar un hombre camerunés vestido de blanco tribal, tarareando una canción sobre cómo el África ha de encontrar valores comunes ancestrales comunes a todas sus etnias, y tomarlos como base de un buen futuro.
Bajo la grava regada están muchas letras de dolor que necesitan nuestra solidaridad, que sangran por que leamos sus historias y así puedan germinar.
Quizás podamos desenterrar una película sobre tres jóvenes inmigrados en Francia que ha estado ahí desde hace más de diez años, y preocuparnos porque a pesar de que vamos en caída y de momento todo va bien, nuestro aterrizaje es lo que cuenta.
Bajo piedras se esconden calles, memorias hechas de sabores todavía nuevos que pocos recuerdan, rutas vírgenes y únicas, canciones potentes, recompensas personalizadas, entrevistas de trabajo, momentos especiales sólo para cada uno de nosotros.
Podría ser que bajo una piedra enorme y brillante, esté esperándonos el abrazo de un anciano polaco que nos acaba de contar cómo entró y salió de Auschwitz, cómo perdió todo y a todos, y cómo a pesar de todo es feliz y no conoce ya los rencores. Cómo es que este ángel canoso es también mexicano y ama México.
O pudiéramos hallar el dibujo derretido de un niño pequeño y tierno de huesos, que no entiende la ferocidad ni el sentido de las campañas presidenciales o la política.
En una de esas nos damos cuenta que el olor extraño bajo la tierra es por los millones de ruandeses muertos a machetazos de los que ya nadie habla, o más bien por el silencio europeo ante su responsabilidad en tan triste genocidio, cocinado durante años por ellos mismos.
Bajo cada una de las piedras del camino, está un universo, algo qué descubrir y ver, puesto como una mesa abundante subterránea sólo para nosotros. El tipo de cosas que existen pero que nunca vemos.
Y las piedras que más pesan, son las que no recogemos.
Los libros que se han cansado de esperarnos en alguna repisa de nuestra propia casa. Los niños de la calle que no se resignan a no robarnos una sonrisa. Las conferencias dictadas a las que no vamos. Las leyes que no exigimos de nuestros líderes...Mientras más grava preciosa retiremos del camino, más lejos caminaremos.

martes, 28 de marzo de 2006

África y los errores

Hoy fue un día coronado.
No es tan cierto eso de que actualmente la vida es más fácil. OK, desde una óptica más optimista, tampoco es más difícil que antes.
Nuestra vida en esta post-modernidad es pelear todo el tiempo contra las ideas preconcebidas, luchar contra los estereotipos prejuiciosos...y sobre todo, defender las realidades. La ambigüedad es abrumadora, la tentación a generalizar es amenazante y acecha a toda hora, la información demasiada. Imposible no asociar valores o características a un concepto. Por eso nos equivocamos tanto como humanidad.
Lo confieso: mi concepto de África y los diplomáticos africanos - dados los conflictos recientes, como Ruanda - era de gente/sociedad problemática, salvaje, primitiva, obscura, poco civilizada, violenta, negra. Desde mi occidental punto de vista, tenía poca razón. Pensaba que en una de esas si te vas de safari, hay que tener cuidado con que algún caníbal no te atraviese con una lanza...Eso es tan cierto como pensar que al visitar México te va a tocar una balacera entre los narcos y el ejército...Pero en suma: no entendía África.
Hoy tuve la experiencia de estar en una breve conferencia sobre ese continente. Lo más importante (algo que supuestamente ya sabía): no juzgar a ninguna cultura bajo los valores de otra. Todo intento de democratización en África tiene que llevarse a cabo tomando en cuenta su manera de sentir, de vivir, de reaccionar. No se puede llegar e imponer valores propios así como así. Resulta ajeno en los zapatos del otro.
Tenía - también - algo de razón: el conferencista era de color(es), un camerunés muy vivo, vestido con un traje típico morado impecable, apasionadamente alegre. Quizás no tan representativo del África en general, pero sí un embajador transmisor de los valores y puntos de vista africanos puros. Me equivoqué mucho, porque desde mi egoísmo y centrismo occidental me esperaba el estereotipo violento, golpeado e ignorante, y me encontré con un equilibrio casi relajante, paz en la voz, ternura y tranquilidad al explicar: color, color, color.
Aprendí que el África y lo africano de verdad es una sociedad sabia, avanzada, colorida, cuidadosa de la familia, consciente de la pertenencia a la etnia, pacífica, clara. Nada ignorante, toda ignorada. Vista en su pureza profunda, lejos de la negrura. Mal apreciada desde el punto de vista de occidente. No entendida a través de sus mismos valores.
Y a pesar de que lamento antes haber errado tanto al haberme comido entero el paquete de prejuicios "africanos" que me vendió quién sabe quién de este lado del mundo, estoy agradecidísimo de haber salido del error hoy. De poder hablar mejor de los africanos, de aspirar a demandar de los gobiernos poderosos que tomen acción real para ayudarlos y, sobre todo, de no juzgar nada ni nadie fuera de sus propias concepciones de vida. Hay tanto que admirar de ese continente, tantas injusticias que desde la época colonial se gestan, traducidas hoy en tragedias difíciles - pero no imposibles - de remediar, causadas por gente que juzgó sin saber. Qué bendición conocer cómo siente un africano, como se percibe, qué idea tiene de su grupo y de su vida. Entender África. Entender todo.
Por eso, y porque además gracias a los caprichos de la vida - y de Andrés Manuel López Obrador - me tocó estar en el 2o piso del periférico mientras llovía justo cuando un rayo hermoso coronaba el cielo, y ser así testigo de un milagro simple, hoy el día tuvo corona.
Y me muero por conocer más y más y más de esa África con tantas respuestas ignoradas que tristemente es vista de este lado como salvaje y negra, de vivir muchos días más en la espera de presenciar otra coronación y aprender más cosas en otros días coronados (seguir en la batalla contra los prejuicios y en la defensa de las realidades), de saber cómo, desde mi pequeña postura, puedo intentar echarle una mano al mundo...
No juzgar y entender: el principio del comienzo de una buena vida coronada.
OK. Hoy estuve emocionado, se vale y ya me tocaba, no?
*La foto es de Hans Hendriksen y fue tomada en Zambia.

domingo, 26 de marzo de 2006

Recomendaciones del Chef...

No hay escritos nuevos en la página, solamente la actualización final de la antigua página de mi hermana.
Hoy la mesa se sirve con lo que hay. Claro, dependiendo el tipo de hambre que traigan los señores comensales, es el plato a ofrecer:
Se me ocurre que si hace mucho calor es mejor leer Oasis, Mechero, Persecución o De Noche. Está también el tan elogiado Espuma. Aunque para famosos pues Desde el fondo de la cava...
Algo más romántico espera ser leído en Arte, Máscaras y Solamente Verdades. Dentro de lo cursi caen: Anónimo (este, hay que encontrarlo), Sí, el delicioso y equilibrado Gastronomía (no conveniente si se está a dieta), y Envidia .
Si está lloviendo pues está Entre una mujer y un bosque lluvioso, podría ser Mundo, y claro, Monzón Perpetuo.
Én tiempos más melancólicos sirve sensible, Una canción, One-night stand... Si se sienten especialmente suicidas no se les ocurra leer Réquiem, ni ¿A Quién le Importa...?
Para agarrar ánimo o inspiración: Rebélate, Visión Futura , Las cuerdas rotas, Chantaje, y el tan narcisista Todo.
Para reflexionar tenemos los no tan de mi agrado Lástima, Sobre la Nueva Generación, y Preocupación.
Si es de noche y no puedes dormir, léete primero Insomnio (sexy), y luego léete todos los arriba mencionados y hazme feliz, al fin, de otra manera estarías durmiendo.
Y bueno, buen provecho, pero antes de retirarse no se olviden que hay que dejar algún comentario aquí o firmar el libro de visitas como propina (por favor)...Gracias

martes, 21 de marzo de 2006

De chips y de chuchos

chucho m. Perro.
Adj. y s. En Méx., tozudo, enredador.
"You don't know me / The way you really should / You sure misunderstood / Dont' call me ‘Chucho’ / You got some nerve, and baby that'll never do / You know I don't belong t o you / It's time you knew I'm not your ‘Chucho’ /I belong to me, so Don't call me ‘Chucho’!"/ Mi propia versión retorcida de la canción Don't Call me Baby de Madison Avenue
Los mexicanos tenemos muchos chips instalados en lo más profundo de nuestros cerebros, que reaccionan automáticamente, herencia de lavados colectivos populares. Simple asociación a través de la repetición, como los perros de Pavlov.
En un post es imposible describirlos todos, pero bastará con empezar por describir el buen chip de la fiesta mexicana. En México no hay medias tintas ni equilibrios en la parranda gracias a este dispositivo heredado de la cultura popular, que se activa con la primer copita, o en una de esas, camino a la fiesta. El chip ordena al cerebro “tira la casa por la ventana, rumbea como si fuera el último día, gástate todo – mañana veremos pero hoy, estalla hasta que el cuerpo aguante, hasta que tus papás o la policía te lo impidan - ".

Tenemos por ejemplo otro chip muy nocivo, que se activa al escuchar la palabra ‘reelección’. introducido a través de libros de texto de la S.E.P. , cientos de papeles y decretos publicados que llevan al mexicano a leer y escuchar millones de veces que “Sufragio efectivo, no reelección”. Este semestre me ha tocado estudiar el sistema político mexicano, y creo que mejoraríamos mucho si no le tuviéramos tanto miedo automático al concepto.

Pero el chip del que soy víctima, el cual quisiera erradicar, es el de decirle a los nombres en diminutivo. Qué triste. Ni bien han presentado a Patricia cuando ya se convirtió en Paty. Gustavo es instantáneamente Tavo, Graciela Chela...Y bueno, creo que el nombrar es de alguna manera poseer. Yo compré mi coche y por eso soy yo y nadie más quien puede nombrarlo como me dé la gana: Bartolomé Magdaleno Wenceslao Tshcebyschev (BMW Chevy Chev). Por esos mis padres me pusieron Jesús y no Chucho, porque soy su hijo. Elemental y primitivo, pero cierto no?
De la misma forma, no cualquiera le diría ‘Gordita’, ‘Honey’, 'Bebé’ o ‘Amor’ a la novia de algún amigo: eso es solo a utilizarse entre la pareja, indica cierta pertenencia del uno sobre el otro y al revés, implica una relación más profunda. Así pues ¿qué sentido tiene tratar de re-nombrar a alguien? Independientemente de la paranoica sensación de que te poseen, y sin cuestionar la buena intención y las ganas de agradar, ¿qué tal si no te gusta el apelativo?
Digo, además, ¿qué confiancitas son esas, no?!!!

En mi penoso caso, el chip dentro del chip es que ni bien oyen ‘Jesús’ ya dijeron “Chucho”. Y bueno, aparte de que la cultura popular no ayuda mucho (Recordemos a “Chucho el Roto” – que dicho sea de paso, si me gustara el nombrecito me vendría que ni pintado – o la clásica expresión “ Síiiiiiiiii Chuchoooooooo” [¡!]), he de señalar que hay lugares rurales en todas partes donde se habla este idioma en las que ‘chucho’ es un perro callejero. Yo me acuerdo de mi abuela Pilar cuando era muy niño, cómo le gritaba a los perrajos sarnosos y los ahuyentaba con la escoba "Vete chucho, vete", gritaba. ¿Qué traumático, no?
No es que el animal no sea digno de mi persona, al contrario, más bien es que en especial el sustantivo 'chucho', en el contexto donde yo lo aprendí, es muy despectivo.
Y así como los chuchos de Pavlov, recibí un chip distinto, y asocio la palabra chucho con perro.
Así pues, expongo esta tragedia, luego de un largo fin de semana en el que, si me hubieran dado un peso por cada vez que me presenté y me dijeron Chucho (creo que con buena intención, con cariño), estaría reservando el avión pa irme unois días a cualquier lugar donde me digan simplemente Jesús. No estaría mal JesusChrist o Gesú. Ah, qué delicia...
Hemos de pensar en todos estos chips que vamos repitiendo por la vida, así sin pensar. Podríamos hacer feliz a mucha gente. Deshacerlos y erradicarlos de nuestra cultura y comportamiento diario es volvernos más racionales e inteligentes, y eso ps salva vidas no? Pregúntenmelo a mí.
Pero mientras tanto, habré de salir a la calle con un nuevo chip de paciencia que se active cada vez que me digan el nombre de cariño...
Guau, después de todo, ¡qué Chucho es este mundo!

miércoles, 15 de marzo de 2006

De la inmediatez del arte

Hoy la vida me puso el más sonoro de los despertadores. Me dí cuenta que tardé bien poco en dormirme demasiado profundo. Me acordé de por qué alguna vez me salí del ITAM, de por qué veía tan lejos mi manera de ayudar a mi país estudiando, o trabajando en un puesto público.
Tuve la fortuna de llegar puntual por una vez en la vida a ver el documental De Nadie. Desde ya parece imprescindible recomedarlo para que lo vea la mayor cantidad de gente posible. Lejísimos de cifras y tecnicismos, y muy cerca de personas y sentimientos, la película te sube al tren de los inmigrantes centroamericanos que quieren llegar a Estados Unidos. Que dejaron a los suyos atrás, y que se fueron dejando ellos mismos en el camino en nombre de los que los esperan en sus tierras. Y así, se enfrentan a las maras, a la policía mexicana, al hambre, la tortura, las violaciones... Interesante y hermoso ver cómo hay mexicanos que se organizan para darles comida y asilo. Conocí a María, la historia central de la película, casi ya termina el día y no dejo de pensar en ella. No se enjuaga de mí su cara morena profunda de madre fuerte, a veces brillante, captada por una cámara que parece no existir. Después de tantas teorías vistas en clase, la problemática de la migración tiene para mí una cara, una historia que me duele y me afecta. Me mueve a buscar hacer algo. A gritar para que se sepa lo que vive ella y miles de inmigrantes. Al principio creí que traía algún sentimiento atorado y lo sacaba a través de la película, pero no, muchos chillaron como yo. Nos pegó. Nos sacudió. Nos revolvió.
Y así, Tin Dirdamal, el director de la película, que tiene mi misma edad y fue el depositario de la confianza de un sacerdote defensor de los migrantes que financió su documental, se convierte en una especie de señal que se cruzó por mi vida justo cuando ya casi estaba corrompido por el sistema laboral. Sí, es verdad que puedo ayudar a la gente desde algún puesto convencional de Relaciones Internacionales. Pero para que mi iniciativa pase, si pasa limpia y no se contamina en el camino, ha de recorrer cámaras, burocracias, vistos buenos, intereses que la deforman, tiempos de espera interminables.
Pero Dirdamal se saltó todas las formalidades que tanto detestamos muchos: se movió para que en tiempos donde nadie escucha a nadie, su documental se exhibiera y llegara hoy hasta el ITAM, así, gratis, abierto a todos. Y logró dejarnos un mensaje relevante en un tiempo de espera récord, una burocracia nula: prácticamente ni siquiera fue el intermediario entre María Ponce y yo. Los inmigrantes me contaron, casi al oído su historia, en una inmediatez que ninguna política pública, por muy bien formulada que esté, podrá jamás alcanzar. Más aún, le regaló a México un premio en el último festival de Sundance, de paso atacando ferozmente la ignoracia gringa sobre el tema. Cuando me contaron que estaría hoy un ganador de Sundance, me esperaba un tipo calvo de lentes de pasta y saco de cuero negro. Pero no, era un tipo normal, como yo. Nada de fastuosidad, más bien tranquilidad, a lo mejor satisfacción disimulada por haber logrado algo tan alto independientemente de los premios. Me identifiqué de alguna manera.
Me entró nostalgia por mis días más artísticos, coraje por las ideas que conscientemente maté, esperanza y mucha admiración por conocer y hablar con alguien que sí pudo. Gusto de haber encontrado lo que a mi parecer es la manera más efectiva de embestir y gritar contra los problemas y conscientizar: utilizar el arte para humanizar las cifras, para clavar las uñas en todos los corazones y forzarlos a voltear hacia donde nadie ve y hace falta ayuda. Encontré la fórmula, la ví materializada exitosamente en alguien más, y la encontré muy a tiempo. Son pues, los artistas y su arte, con su poder e inmediatez, lo que hace falta hoy, que no los economistas con sus teorías abstractas ni los políticos con sus propuestas lejanas.
Sin dejar lo ya empezado, después de hoy vuelvo a hacerle caso a mi guitarra y a mis cuadernos. Digan lo que digan, mi ayuda y aportación a México, está en perseguir obras como De nadie.
Y me siento bien por compartir, por volver a decir que hay que buscar y ver el documental, por reproducir lo que oí hoy: que una madre con tres hijas que encontró Tin Dirdamal cuando iban hacia el gabacho habían sido violadas siete veces, y aunque sabían que las seguirían violando en el camino continuaban, por llegar a la tierra prometida valía la pena seguir. ¿Qué clase de vida tiene nuestra gente en América?
Pero no puedo dejar de acordarme de María. De desear que si sigue viva, esté bien.

martes, 7 de marzo de 2006

De la extranjería...

“No me llames extranjero, por que haya nacido lejos, [...]ni pienses de dónde vengo, Mejor saber dónde vamos, adónde nos lleva el tiempo, [...] ¿Y me llamas extranjero porque me trajo un camino, porque nací en otro pueblo, porque conozco otros mares, y zarpé un día de otro puerto?..."
Sobre este tema, muchos eventos recientes me llevan a escribir. El más inmediato: la imagen de mi padre, un español de pura cepa, devorando unos tacos campechanos de carnitas y chicharrón con su cebollita, su cilantro y su salsita roja; disfrutando, saboreando y comentando las delicias de tal manjar con una pasión mexicanísima. El más repetido: la presencia de alguien que dijo el primer día que la conocí que no esperaba aportar nada a mi vida, que ha puesto en movimiento en mí el concepto de extranjería y que quizás ha aportado demasiado. Las palabras de Rafael Amor, aquí citadas, han revoloteado también a mi alrededor.
"Si siempre quedan iguales en el adiós los pañuelos, y las pupilas borrosas de los que dejamos lejos, los amigos que nos nombran, y son iguales los besos y el amor de la que sueña con el día del regreso".
Hace unos años, me acuerdo muy bien de observar a mi padre en Zaragoza, hablando con sus paisanos de mi edad y pensar que era un extranjero en su tierra. Los chavos zaragozanos hacían cara de no entiendo nada, y es que ya mi papá, después de treinta años, aún habla con acento español, pero con palabras mexicanas: a veces piensa cálidamente mesurado, atento y en diminutivo, como mexicano...
Creo que ya lo he escrito aquí alguna vez. Los amores rompen nacionalidades, razas, idiomas y diferencias.
No es de aquí el que no produce, y estéril se queda dormido. No es extranjero el que ama la tierra que pisa, el que transforma la piedra en arena con su trabajo. Y esta idea tan zapatista, tan mexicana, en mi vida se ilustra con la imagen de dos españoles.
En mejor momento de mi vida no pude haber empezado a trabajar con mi papá: mi admiración por él ha crecido y sigue creciendo al minuto, al verlo en su lugar de trabajo. Me da esperanza y orgullo saber que un hombre tan íntegro y honesto me engendró. El medio del turismo - como casi todos, supongo -, está plagado de corruptos. Llegar, y llegar honestamente, con la cabeza bien alta, sin deberle nada a nadie, como lo ha hecho mi padre es de aplaudirse.
A veces, cuando hablo con su equipo de trabajo siento que si se me hincha un poco más el pecho se me va a reventar de orgullo, y podría hablar mucho pero sé que a él no le gusta, que es hombre bueno en silencio, porque no hay por qué alardear. Solamente quiero describir su imagen de extranjero generando empleos, entendiendo que algunos de sus empleados tienen hijos y familia, ayudando, apoyando, y comprendiendo como nadie que conozca lo hace. Sembrando respeto y amor en tierra mexicana, todos los días, desde hace treinta años.
"No me llames extranjero, traemos el mismo grito, el mismo cansancio viejo que viene arrastrando el hombre desde el fondo de los tiempos, cuando no existían fronteras, Antes que vinieran ellos, los que dividen y matan, los que roban, los que mienten, los que venden nuestros sueños, Los que inventaron un día, esta palabra, extranjero..."
Esta semana he tenido el honor de trabajar con la Doctora Sonia Rodríguez Jimenez, cuyo nombre y título - serios y solemnes- , contrastan con una personalidad sencilla, amigable y burbujeante: mexicanísima. Sonia fue mi maestra de derecho el semestre pasado (tuve 9 en su materia y ya no tomo clases con ella, así que hoy ya no hay lugar a barba - o pelota, como dicen en Madrid, su tierra natal -). Desde ese entonces, he visto en ella a una mujer que señala las fallas del sistema jurídico mexicano, nunca con la arrogancia propia de un conquistador de hace siglos, sino más bien, con el amor de quien sabe que en alguno de sus oyentes está potencialmente el poder de reformar las leyes para mejorar a México en un futuro. Por supuesto, se ha encontrado con ese complejo mexicano que algunos tienen todavía, después de 500 años, contra los extranjeros. Ese sentimiento tan anticuado, generalmente gestado en mexicanos que muy probablemente no han aportado al país tanto como ella.
Muy afortunadamente para mí, soy cómplice de Sonia en un proyecto para tipificar legalmente el delito de tráfico en México, lo cual defiende los derechos de los niños mexicanos que de momento, y dada la inexistencia de ley al respecto, no podrían hacer nada si se vieran traficados. Y no lo hace por la gloria, ni se está ganado un peso: su generosidad nace de su compromiso con México.
"No me llames extranjero, mira a tu niño y el mío cómo corren de la mano hasta el final del sendero,[...] No me llames extranjero, mírame bien a los ojos, Mucho más allá del odio, del egoísmo y el miedo, Y verás que soy un hombre: no puedo ser extranjero. “
Y así, para mí también, la extranjería es un concepto muy pero muy viejo, y muy poco útil. Porque tengo en mi vida dos presencias muy afortunadas: dos paisanos que, sin importar dónde hayan nacido, trabajan todos los días para transformar a este país en un lugar mejor, traen bien puesta la camiseta y, aunque de repente zezean, se han ganado a pulso esta tierra y esta sangre: son más mexicanos que el nopal.

miércoles, 22 de febrero de 2006

Corrien

"el que mucho abarca poco aprieta"
Refrán popular

Qué alarmante. Y no puedo ni detemnerme a pensarlo xq mañana tengo control de Japón, China y ...
Yo que pretendo ser artista, que nunca me he apresurado a nada, Me estoy convirtiendo en una caricatura del hombre posmoderno: todo el día corriendo. Universidad, trabajo, visitas, comer, vida personal, llamadas, orden, ....Hacer bien el proyecto de tesis, estacionarlo en la sombrita, participar para que te recuerde la profa., traer la corbata bien puesta, atascarse de comida 8excelente para el stress), cotizar, cambiar la comida de la gata, poner atención en finanzas...
Increíble cómo esta vida nos va volviendo máquinas, reaccionando automático a todo, incapaces de detenerse a disfrutar cada una de las actividades que queramos hacer de día.
Atarse las agujetas en el coche, Poner el C D player para cambiarse de ropa, pero no da tiempo ni a media canción ...malordenar el cuarto con el teléfono en la oreja, comer el postre de pie y empezr a lavar los platos cuando aún estamos masticando el último bocado, saludar a los amigos sin dejar de caminar, leer mientras cenas...
La prisa es un mantra ya, el sueño, la sed, la comida,se vuelven secundarios - lo que más "duele": sentir, se vuelve secundario en un mundo que pide RESULTADOS ante todo. Un mundo con días de solamente 24 horas en el que es prteciso hacer de to do.
Un mundo donde el ideal es estar bueno, bien vestido, leer el periódico y las noticias, dar un buen ejemplo a los niños, estudiar en el ITAM, trabajar como un burro, hacer algo por la comunidad, sa lir de antro los fin es, y estar pendientes de Cantando por un sueño, algo de fútbol,las noticias otra vez, que cambian al minuto... y espérate que se nos viene la maestría.

Y uno que intenta de repente concentrarse y escribir, no caminar sin cuestionarse un poco cómo se va pa sando la vida, en todo cado, DECIDIR que uno no va a cuestionarse, de re pente me encuentroescupiéndole palabras al teclado, acorralado, porque hay que escribir, pero hay que dormir, al punto de que a veces la idea que ttenemos bien pensada, ha de verse - por culpa de cualquier cosa de entre el montón de la lista de pendientes- interrump

viernes, 17 de febrero de 2006

Felicidades Cuco

Hace 5 años que entré a la carrera conocí gente increíble en el ITAM. También hace 4 y hace 3 y hace 2 y hace un mes y antier.Con algunos más que con otros ha habido buena amistad, recuerdos, peleas, desveladas, borracheras (!), café en las mañanas, exámenes en equipo, distanciamientos, momentos compartidos...
El tiempo, con su implacable acción depuradora ha ido arrancando mucha gente de mi vida, por motivos diversísimos. Después de cinco años, solamente hay un amigo con la que sigo en verdadero contacto desde 2001. A la interesante luz de la retrospectiva, hay muchísimos momentos distintos, altos y bajos, y el Mulis a.k.a. Cuco ha estado a pesar de todo ahí. Y sigue. Surreal saber que nos estamos graduando ya...
Más surreal saber que, el tal Cuco anda feliz - literalmente- porque encontró una excelente chamba, en la que está contento, le gusta el trabajo y es bien apreciado por su empresa. Bueno mano, ya te tocaba un post especial no? Felicidades...No dejes de regresar al blog. He ahí la prueba más viva de que no se necesita saber nada especial ni estudiar ni matarse para encontrar un buen lugar, y más bien es el examen psicométrico y psicológico (el que se concentra en tu capacidad y tu ética, más que en tus dieces o tus papelitos) el que te lleva a los buenos lugares. No sabrás ni madres, pero ética y valores un chingo...
Desde el martes que nos contaste, estoy esperanzado, inspirado. La buena chamba llegará. If you could make it, who the fuck wouldn't???? Con esto estamos probando la única teoría que aprendimos en el ITAM: Los ñoños abajo, nosotros arriba. Es una de esas veces donde dices, qué bueno que no me fui. Tenías razón. Tuvimos razón... Pero más que todo eso, estoy contento, porque te ví muy contento. Keep it up... Un abrazo.

sábado, 11 de febrero de 2006

Nostalgia rizada

" le abrió todo su corazón y le dijo: "La navaja no ha pasado jamás por mi cabeza, [...]. Si me rasuraran, mi fuerza se retiraría de mí, me debilitaría y sería como un hombre cualquiera." "
Jueces, 16, 17:18.
Mis rizos no son sin mí y yo no soy sin ellos.
Vienen juntos ya desde hace muchísimo tiempo, mezclándose desde el corazón de la Ciudad de México, el este de España y los puertos del Líbano. Son espigas en verano, cuando huelen como a cerveza obscura, son menos copiosos en otoño, y estáticos en el invierno. En primavera les encanta atrapar las flores de jacarandas que caen lento desde muy alto, y enredarse en ellas.
Mis rizos hablan al aire y deciden mi futuro, cuando estoy triste se estiran hasta mi cuello para abrazarme, siempre buscan consolarme y se pasan el día buscando cómo decirme las respuestas que necesito (sólo ellos las saben). Son ellos, los seductores por excelencia, los que se asoman hasta mis oídos y susurran las mejores frases para cautivar a las mujeres, y apuestan entre sí quién me hará caso y quién no. Son junto con Dios los únicos que de verdad saben exactamente en cuántas almohadas los he puesto a dormir, se derriten ante el recuerdo de aquélla primera noche y son más líquidos, aunque se solidifican con recuerdos de otras noches menos memorables. Son perezosos, y despertarse temprano les cuesta mucho trabajo.
Protestan esponjándose si no les gusta el lugar a donde los llevo. Se desesperan cuando están en la fila de un banco - especialmente en quincena -, también cuando se quedan junto conmigo atascados entre el tráfico. Son en esos días muy amargos, aunque ni bien llegan a la playa se vuelven salados, siempre ansiosos de que los peces del mar naden entre ellos. En días de inspiración se vuelven dulces, - mientras más inspirados están más empalagan -, y es entonces cuando vale la pena probarlos. Componen canciones y versos (se saben cuerdas de guitarras de distintos tonos), son felices cuando cantan, interpretan según el tema, pero siempre entonan con gusto, fuerza, entusiasmo y hasta rabia, en una armonía impecable y afinada. En épocas de serenidad, aman la música de Rachmaninov y de Tchaikovski, entonces suenan como campanas al viento y, si corro muy rápido, parecería que una orquesta ligera va conmigo. También, en tiempos de celebración, bailan. Es entonces cuando son más suaves.
La impersonalidad, la rutina y la contaminación de la ciudad los hace ásperos. Por eso le costó tanto trabajo al Señor Fernando peinarlos esta mañana. He empezado a trabajar desde esta semana y he tenido que cortármelos a la fuerza. Su imagen no es óptima para las ventas de mi empresa, y he tenido que deshacerme de ellos. No quise despedirme, porque sé que pronto voy a encontrar un lugar donde sean símbolo de fuerza y vuelva dejarlos salir. Sé que son buenos rizos, estoy orgulloso de ellos, se toman todo el champú que les doy, se portan bien y son prudentes y no me queda duda que se asomarán rápido en cuanto estemos en un ambiente propicio y tolerante. Regresé a mi casa muy aturdido, sintiéndome extraño con mi nuevo corte casi rapado, al ras. Me ví al espejo y no me gusté (naturalmente). Casi anochece y sigo sintiéndome raro, cansado, he dormido una siesta larguísima y no sé por qué. Será que, tal vez, los rizos no me perdonan, que ni siquiera me despidiera de ellos, mientras los barrían en la peluquería...

lunes, 6 de febrero de 2006

Ootra vez...

Últimamente recurro al blog cuando estoy desesperado y ya tampoco.
Dejo aquí mi promesa de regresar en un momento de euforia, o de felicidad que >>ojalá<< llegue muy pronto.
Mientras, me consuela mucho regresar acá. Hoy voy a dejar el complejo de novelista y no voy a llenar la pantalla de palabras.

Lamentablemente, una vez más - para variar-, hoy me siento justo así.

miércoles, 1 de febrero de 2006

¡Revolución!

En nuestros días cada vez las minorías son más reconocidas y toleradas. A pesar de que se invierten millones en campañas contra el tabaquismo, la cifra anual de muertes a nivel mundial es altísima. Se trata de un porcentaje enorme de humanos conscientemente dañándose. A pesar de ello, fumar es socialmente bastante aceptado, incluso es de repente una especie de símbolo de elegancia. A pesar de que en algunas partes se separa a los fumadores, se siente extremo pensar que alguien se perdería la oportunidad de conocer/contratar/cortejar a una persona solamente porque fuma. Fumar es el chamuco, pero ya no sorprende ni shockea a nadie. Ni hablemos del alcohol a ciertos niveles sociales. Aceptadísimo.
De la misma manera, ya existen países en los que dos personas del mismo sexo pueden casarse y hasta adoptar niños. El caso más reciente, creo, España, país tradicionalmente conservador y católico. Brokeback Mountain, película sobre dos vaqueros gringos gays, fue nominada ayer a 8 Óscares (la más nominada). La homosexualidad ya no es controversial, no shockea. Nadie trata de cambiar a quien ha decidido llevar ese estilo de vida. Cada vez menos los casos de gente que no es contratada/tratada solamente por ser gay.

En contraste, existe una minoría (bueno, no tan minoría en México), que aún con la considerable evolución de las conciencias hacia la tolerancia, sigue a mi parecer siendo maltratada, cuestionada, hasta ignorada. Me refiero a los gordos, los pasados de peso, los carnitas, los panzones.
Como panzón que soy, no puedo evitar sino acusar que vivo una asquerosa intolerancia a que uno le empaque fuerte y sostenido. De acuerdo, no es lo óptimo, pero es decisión propia comer. Igual que un fumador. Pero distinto porque la gordura no es nunca equiparada con la elegancia. ¿Por qué coño no??? Se nota en el trato de la gente. No remuerde el haberte comido una torta extra de tamal frito: al contrario, te hace más feliz. Sí remuerde cuando toda la gente te hace notar que estás subiendo de peso en tono de alarma, como si subir de peso fuera bajar de status o algo así. Qué molesto. En el mundo de hoy, la gordura soprende y shockea. Ni quien cuestione si prendo un cigarrito, pero si me chupo una chela más, el comentario 'gracioso' no se hace esperar. Tampoco el comentario en serio. Nadie quiere que tengas panza, esa es la verdad. El familiar, el amigo, el conocido, el profesor, el jefe, el alumno, el viene-viene, el policía: todos tienen algo que decir sobre tu gordura. A nadie le importa si escribes o estudias R.I. ah pero "cómo has subido de peso, ora sí ya cuídate". Pobre de la Britney con tanto paparazzi.
¿Cuántos humanos hay pasados de peso? Seguro más de los que están en su peso ideal. ¿Y dónde se nos representa? ¿Dónde está una película nominada al Óscar sobre dos gordos que se aman? ¿Qué estupidez es esa de tener un ideal pre-establecido, y de juzgar a quien decide comer de más?
Pensemos en religión. Buda. Gordo, gracias./El indiscutiblemente mejor cantante del mundo. Pavarotti./Uno de los actores más emblemáticos de la historia. Marlon Brando./Premio Nobel de la Paz latinoamericano. Rigoberta Menchú./Cantante más exitoso de todos los tiempos (recordemos sus últimas apriciones). Elvis Presley. Y Marilyn tampoco era flaca al estándar de hoy./¿Qué tal la princesa del pop últimamente?/¿Cómo es la foto del presidente Roosevelt?/Santa Claus, gordito. Y qué bien te cae porque te trajo hartos regalos verdad?
Así que es hora de la RE-VO-LU-CIÓN. Los gorditos estamos hartos de que se nos juzgue. Queremos llevar una vida normal, sin presiones, sin que nos obliguen a cambiar lo que nos encanta. Un poco de aceptación. La misma dosis que a los gays o a los fumadores, y ya vamos de gane, comiendo felices - y tranquilos - cuanta grasa encontremos. Que nadie trate de cambiar este estilo de vida que hemos decidido llevar. Si como mucho o poco, ¿vale madres no?????
Únete a la causa. Me siento orgulloso de ser un panzón. Estudio, soy económicamente activo, contribuyo a mi sociedad. Que empiece la revolución. Todos los días son días del orgullo gordo. No esperes a una fecha especial para decirle a ese gordito que hay cercano a tí lo mucho que lo aprecias y estimas. Yo soy panzón y a mucha honra. Y ahora ME VOY A TRAGAR.

martes, 31 de enero de 2006

Mis peores hábitos

Fui embaucado por Dalya a decir mis cinco peores hábitos. Me tomé el tiempo porque son muchos, no me sentí muy bien, estuve a punto de hacerme tonto y no ponerlos, pero bueno, hay que ser honestos en el blog...
1. Vivo cazando subidones temporales, viviendo en el futuro. Siempre estoy en: cuando tenga coche, cuando baje de peso, cuando deje de fumar, cuando acabe la carrara, cuando esté en Budapest...Cuando tenía 13, soñaba con que dejaría la escuela para cantar a los 16. A los 16 dije que a los 18, a los 18 que a los 19, a los 19 que ya no. A los 22 lo retomé y luego pensé que al termina la carrera. Ahora, sigo estudiando tranquilo porque espero este año hacer otro intento...
2. Me encanta masticar objetos. Especialmente los clips, las grapas y las argollas de latas de refresco.
3. Duermo demasiado. Cada que tengo tiempo la primera opción es dormir. Si salgo en la noche o hago tarea o veo una movie algún fin de semana es porque antes ya me dormí...
4. Soy incapaz de escribir algo decente sin pluma fuente...mala manía, porque a veces no la traigo y me entra una depresión momentánea al escribir con una Bic.
5. No sé qué tanto esto es mal hábito o parte de mi personalidad, pero siempre traigo el cierre abajo, y últimamente, siempre traigo el plomerazo...

viernes, 27 de enero de 2006

Grandes sueños

Soñé que estaba en Cuernavaca, y me subía a un taxi donde estaba Don Gabriel García Márquez. Hablamos del placer adictivo y masturbatorio de escribir; de nuestros países amados por puro gusto y sin imposiciones: Colombia y México, y de nuestro deseo de verlos arriba donde han de estar; de nuestro gusto compartido por las rancheras, el vallenato, el tango, un buen cigarro y las guayaberas. Mientras me mordía la lengua para parecer sereno y aguantarme la emoción de conocerlo, aproveché para preguntarle de primera mano muchos secretos de sus personajes que me hacía prometer llevarme a la tumba o contarle sólo a mis hijos varones. Me regaló una pintura negra de zapatos para paracerse más a Juvenal Urbino, aunque yo reconocía que me hubiera gustado ser más bien Florentino Ariza. Me despedí con cariño como un nieto que se despide de su abuelo y mientras el taxi se iba lloré un hilito, agradecido...
Después soñé que mis dedos de la mano izquierda eran muy fuertes, así que tocaba una flamante guitarra lujosísima de madera excepcional con unas pisadas impecables. No sé por qué no fumaba, así que la voz me salía perfecto, pero no gritaba como cuando siempre canto, sino que cantaba a volumen ligero, porque tenía un micrófono plateado hermoso, concectado a un ampli poderosísimo. Y había gente en la sala y les gustaba...
Así que al despertar a esta realidad, tan opuesta a los dulces sueños, deseos desaforados que tan vívidamente viví esta noche, estoy listo a vivir la rutina, el trabajo, la lectura obligada, con mucho gusto. Ya tuve mi gran dosis de realización mientras dormía. Gracias Don Gabriel, gracias posibilidad.

martes, 24 de enero de 2006

Me c#go en la hostia...[Shit happens]

"Ya quiero salir de esta bicicleta,/salir a rumbear sin pensar en la cuenta,
/comprarte un vestido de Oscar de la Renta,
/Tranquila que ahí­ viene mi primer millón".
Bacilos, Mi Primer Millón.
La rotez y la codez son malas consejeras. Claro, también la estrechez mental. Pregúntenmelo a mí. Amanecí desempleado en mi cama, como los últimos 7 días. Con poco dinero. Demasiado poco. Me pasé ayer: básicamente, unos chilaquiles y un café de más. Fuera de presupuesto.

Así que hoy, que me tocaba ir a la oficina de mi papá, no gasté nada, ni desayuné, y me encaminé
. Qué bien, así no engordo. Qué bien, se van a dar cuenta en mi casa que me estoy apretando el cinturón y que soy bien consciente del esfuerzo que hacen. Bueno, tampoco hay que exagerar. Hoy que se vaya de viaje, sólo voy a pedirle muy poca lana, y me las arreglo como sea, así ayudo. Mmmmh parkímetro. Sólo me va apresentar con el personal, a lo sumo una hora. Y salió todo perfecto. Que si lo de la computadora, que si empiezo a trabajar, que tal y tal me van a enseñar, mucho gusto encantado. Y después, salgo con mi papá a ver unos trajes. Hasta ropita me va a tocar, digo aunque sean trajes, pues bien no? Salimos, me voy, abrazo, gracias pa' nos vemos...
Y de repente...PRECAUCIÓN / VEHÍCULO INMOVILIZADO,NO MOVERLO/Para la liberación de su vehículo, deberá pagar en la dirección especificada en la infracción puesta en su parabrisas. Me cago en la hostia puta. ¿Por qué yo, que trabajo desde los 15, que pago impuestos desde ese entonces? Claro,¿Por qué yo no??? Por jodido y por codo... Lo que más da coraje: que tanto las monedas de parkímetro como mi multa, nunca se ven reflejadas en mejoras a mi ciudad. ¿A dónde va ese dinero??????? Multa. Y quienes la sufren somos los jodidos. Para los que una multa representa mucho en el bolsillo, porque con eso nos las arreglamos 2 semanas enteras disimulando la rotez bastante bien. Los que por esos mismo, no podemos equivocarnos porque nos salimos de presupuesto y bye bye la cerveza de en la noche con los cuates.¿Qué será de la pobre gente que gana mucho menos que yo, y que tiene que mantener a una falimia? ¿Qué cuando se equivoca como cualquiera en una cosa así? Mejor ni pienso, y agradezco con todo y todo estar en mis zapatos.En fin, que al final, justo lo último último último que espero en la vida pasó. Toma Jesús paga la multa. - Papá te juro que dejé dinero. -Sí, sí, pues ahí está el cepo puesto...

Pero después de desahogarme contigo, mi querido blog me siento mejor: filosóficamente esto es bueno. 'Cause all I can think of is...I wanna be rich. Very rich, filthy rich soon. Self-made millionaire. Porque en este momento tengo el estómago revuelto y el coraje a flor de piel y voy a enfocarlo a joderme trabajando hasta dejar de ser jodido. Qué materialista, pero...la mula no era arisca...
Así, algún día que en el futuro me equivoque como cualquier persona, no me derrumbo como hoy, me bajo de mi descapotable, me fumo un cigarrito mientras mi asistenta paga la multa, me río de lo que cuesta pagarla, y me dispongo a invitar a mis cuates lo que les dé la gana ese día en la noche.
Vuelta a la realidad, qué le vamos a hacer...shit happens...

martes, 17 de enero de 2006

Pregunta de rescate [Pa' Dalya]

Este es un comentario a una entrada de D Blog.
Vivimos siguiendo patrones ajenos. Así está la cosa si quieres comer bien estos días. Nuestro mundo está lejos de ser ideal, mucho menos feliz, pero hay algo rescatable: es posible huír de diseños preconcebidos a través de lo que sea que amemos.
Mi amiga Dalya es una de las personas más legibles que existen. Su mano escupe pura chingonería y leerla es un deleite de primera mano: honesta e idealista, a veces es tóxicamente nostálgica, otras seductoramente graciosa y otras temerariamente sincera. (Qué bien sonó mi descripción no? - La realidad la supera). Dalya está triste, porque busca trabajo y siendo una mujer de ideas, de preocupaciones, de compromisos; no encuentra dónde sentir que puede ayudar a su país.
Como muchos pueblos a lo largo de la historia, los mexicanos de hoy - nuestra generación - hemos de aprender a enfocar mejor para ver menos borroso, y a sacrificar mucho, muchísimo. El problema viene cuando no tenemos de dónde agarrarnos. Y la pregunta aquí es: ¿Es solamente el trabajo una forma de seguir la pasión de hacer algo por nuestro entorno?
Yo digo que no. Que el trabajo es buena alternativa, buena solución pero no es la única. Sobrevaloramos demasiado las artes y la cultura, en un mundo donde basta con abrir una cuenta para escribir lo que piensas en el blog. Lo mismo para el deporte. Sobrevaloramos incluso el trabajo, no llegamos a pensar que tal vez con ejemplo y con expresar nuestra opinión estamos ya haciendo algo mejor, algo para ayudar. Y cito aquí a C.P. Cavafis, quien en El primer peldaño habla a través del poeta Teócrito cuando responde a su discípulo Éumenes quien estaba triste ante su panorama poético, casi como mi Dalya se entristeció hoy:
" Si te hallas en el primer peldaño [de la poesía] debes sentirte orgulloso y feliz.
Aquí, donde has llegado, no es poco; una gran gloria es lo que has hecho.
Aun este primer peldaño, muy lejos está de lo vulgar.
Para pisar este peldaño has de ser ciudadano, en su plenitud de derechos, de la ciudad de las ideas. Y es difícil estar en esa ciudad y raro que en ella te censen.
En su ágora hay legisladores que ningún aventurero podría burlar.
Aquí, donde has llegado, no es poco; gran gloria es lo que has hecho."
Fácil es hablar cuando no se ha pasado por entrevistas de trabajo tan frustrantes, yo sé. Pero creo que alguien como Dalya, quien - diríamos todos sus lectores diarios - es una ciudadana modelo de la ciudad de las ideas (así como cualquier otra persona que tenga una pasión bien llevada alterna al mundo pre-diseñado de las carreras y los empleos), no tiene por qué temer.
Son pues, los artistas e intelectuales, y no los gobernantes o los políticos [o los ingenieros o arquitectos...] los más necesitados por el mundo actual. Son los sensibles a la realidad. Los que - como Dalya en cada escrito - abastecen de felicidad a la gente de manera inmediata, los que la hacen despertar, los que mejoran la vida de sus países más rápida y eficazmente que quien se ve obligado a pasar alguna propuesta de ley por una o dos cámaras antes de ser aprobada y llegar a la realidad.
Así pues, por lo menos para mí, Dalya es mucho más importante que cualquier político que se me ocurra. Porque me hizo descansar en su arte, porque me despertó, porque me enseñó que hay una tal Bachelet en Chile, porque me inspira con su frustración.
Dalya, no te olvides de tu mano que alimenta, que aunque no es ni un trabajo ni un modus vivendi, es probablemente lo mejor y más importante que haces, por muy leve que a veces parezca. Y lo que aún te falta...Comemos pronto, te mando un beso.