domingo, 24 de septiembre de 2006

Las 10 lecciones [Dígame Licenciado...]

Por fin, después de mucha espera, estoy graduado: soy oficialmente Licenciado en Relaciones Internacionales. Fue el jueves 21 de septiembre de 2006 a las 15:00 horas en la Biblioteca Manuel Gómez Morín del ITAM.
Mis sinodales fueron Sonia Rodríguez, Stéphan Sberro y Duncan Wood y mi tesis se llama La Regulación y Actitud de México ante el Tráfico Internacional de Menores.
¿Por qué es deseable la entrada en vigor de la Convención Interamericana ?
Dichas sean las cosas como son: de todos los exámenes profesionales en los que he estado, el menos accidentado y más tranquilo y concurrido ha sido el mío. Salvo una pregunta final sobre la Unión Europea que contesté con un rotundo No sé, todo bien. Y hasta el último día, aprendí mucho. He aquí las diez lecciones más importantes, de las cuales alguien que aún no haya presentado su defensa de tesis puede aprender también.
1. México is the land of make believe. Fingí que escribí bien mi tesis y/o que no me di cuenta de los errores y/o que estaba poca madre. Los sinodales* aparentaron que la leyeron, la corrigieron y les gustó. Me hicieron pensar que me preguntaban algo y yo hice la finta de contestar como un experto. Y entonces, cuando pretendieron estar convencidos, nos sacaron mientras hacían como que deliberaban en privado, fingieron que me aprobaban y así me convertí en Licenciado. Lo que hay que hacer ahora es comenzar a preparar la farsa de que soy un talentosísimo, sensible y atormentado artista.
2. Una vez que se supera la dificultad de hacer creer que uno estudió mucho, sudó sangre e hizo mucho esfuerzo, todos muerden el anzuelo y se la creen. Hasta te felicitan por ser un “alumno ejemplar, no en cuanto a calificación pero sí en cuanto a entusiasmo, que además disfrutó mucho la carrera”. Por lo tanto, cualquiera se puede graduar de cualquier carrera.
I’m living proof.
3. Nunca hay que decir “Uh, qué fácil pregunta”, a pesar de que uno piense que conoce bien la respuesta. El sudor frío que se pasa cuando en verdad no se sabe nada no se le desea a nadie.
4. Los tres pilares de la Unión Europea son (1) el ámbito comunitario, (2) la política exterior y de seguridad común [PESC] y (3) la cooperación judicial en materia penal (justicia y asuntos del interior, JAI).
5. Las emociones son más fuertes que los deseos. Al final, me encantó escribir mi tesis. Pensé que no iba a poder nunca y fui el tercero de mi generación en acabar. La razón: el tema era a-pa-sio-nan-te (Cualquiera puede bailar [y bien], sólo se necesita una cierta canción). Al final, y a pesar de nunca haber deseado en el fondo ser licenciado, dicha sea la verdad casi se me salen las de San Pedro mientras me otorgaban el título.
6. Durante el examen, lo mejor es hablar sobrado (total, para eso uno escribió su propia tesis), demostrar en exceso que se conoce bien el tema. Aparte de que quita los nervios y apantalla a los oyentes, satisface muchísimo mirar fijamente los ojos de cada sinodal (alternadamente claro, para aparentar una seguridad apabullante) y pensar hacia adentro "
estoy hablando. Ahora te callas, me escuchas, y hasta que me dé la gana terminar de hablar no te levantas de aquí..."
7. Nada sirve si no se comparte. Los agradecimientos que escribí al principio de la tesina serían papel y tinta si no fuera por la expresión visible de emoción que les vi en la cara a mis seres más queridos mientras leían. De nada sirve un título si no tienes a quién enorgullecer. Un examen a puerta cerrada no hubiera significado nada.
8. Uno es todos sus amigos. Todos traemos una mochila invisible en la que cargamos a los que más queremos. Quien no-estuvo estuvo, defendió desde dentro y a través de mi voz mi examen, acertó y se equivocó conmigo.
9. La gratitud nace en momentos de potencial vulnerabilidad. Cuando piensas que no va a ir nadie a tu examen y al final llega mucha gente y tienen que poner sillas extra, además de pensar “Perfecto, que se caiga este lugar, que se llene, que reviente, así puedo contar luego en el blog que cayó toda la banda [je]”, entra también un sentimiento desaforado de “tengo que agradecer – proporcionalmente al motivo de su presencia en mi titulación - a toda esta gente algún día." Por cierto, el hecho de tener una sala llena de gente, no sustituye la ausencia de amigos importantes.
10. Lo Doctor no quita lo estúpido. Tampoco lo licenciado en Relaciones Internacionales. Más aún: por lo visto, todos tenemos un licenciado dentro...[ ;) ]
*Salvo honrosas expcepciones (léase Sonia Rodríguez)

6 comentarios:

Nessa Yávëtil dijo...

¡¡¡¡Felicidades!!!! (fanfarrias)Tomaré muy en cuenta las 10 lecciones. ¿Qué sigue? ¿Cómo está lo de las tierras lejanas? ¡Todo esto amerita un post!
De nuevo: ¡Muchas felicidades!

Julieta

Anónimo dijo...

Muchas felicidades!!!! No pude ir a tu examen, pero de verdad me acordé mucho de tí. Queda pendiente el cafecito. Hay que ponerle fecha.

Viridiana

Anónimo dijo...

Jesusito pues a mi me hiciste creer que te lo mereces.
Una vez màs muchas felicidades.
Mary

Anónimo dijo...

Mi queridisimo compa, muchisimas felicidades, eres grande muchacho, no sabes el gusto que me da que te hayas titulado y de la manera tan elegantemente chingona que lo hiciste.
Te mando un gran abrazo con cariño tu compa.

Fabrizio dijo...

Felicidades.

joy dijo...

Hola licensiado!