martes, 20 de noviembre de 2007

La Tailandia perdida y mi angustia (Angst) según Heidegger

¿Qué dije? Que no me iba, no? Bueno ps hoy no quiero decepcionar pero debo advertir que todo lo que siento ahora mismo ya ha sido dicho en el pasado por nada más y nada menos que Herr Martin Heidegger. Eso sí, me levanté muy filosófico (helloo, estoy mencionando a Heidegger en un post, miren miren qué pinche inteligente soy...). Digo igual ya habíamos descartado que estuviera aquí para hablar del hilo negro de las cosas... El caso es que estoy aquí como nos lo prometí con mis flamantes 26 años y dos días recién cumplidos. Quédense y les cuento.

Heidegger, a quien la neta creo que admiro más que recuerdo su obra, definió - si no me equivoco - esto que vivo yo como una existencia impropia. Qué bárbaro, qué certero. Hoy hace una semana, se cocinaban en la parte de atrás de mi cerebro numerosos posts taaan increíbles al más puro estilo de los mejores best sellers de superación personal, encaminados a sublimar mi renuncia del lugar desde donde ahora mismo escribo.
Así es mis amados cinco lectores, la semana pasada ya estaba tomada la decisión de renunciar, de escapar de esta vida, de prometerme - al momento de la introspección propia del cumplir 26 tacos de edad - no volver a consentir situaciones rutinarias absurdas ni mucho menos pisoteos de dignidad típicos del país asiático de donde son mis jefes.

Y así (lo cuento rápido y paso a otro tema para que pase desapercibido, porque como que me da vergüenza), segundos antes de mi renuncia, llega mi jefa y me anuncia - previo choro mareador bastante creíble - que me dará más dinero. Así que el muerto de hambre de mi ego oyó "reconocimiento, por fin!" y "more ca$h" y se encargó de estrangular a mi voz interior que tenía bien preparada mi elegante renuncia y también mis planes de una nueva vida como boxeador y masajista thai en la exótica isla de Koh Phangan, Tailandia (naturalmente).




Pasó pues el fin de semana de mi cumpleaños: de entrada la idea era no hacer nada y no gastar con vistas a un desempleo de unos cuantos meses, misma que con el aumento de sueldo se materializó en una precipitada y poco planeada reunión de domingo en la tarde en mi casa de la que salí borrachísimo. Cúlpese a Bacardi y a Jägermeister de mi muerte neuronal. No haré la broma esa sobre la maldición de la Perla Negra porque me dí cuenta que no hace gracia. Tampoco voy a usar citas de Octavio Paz para describir la manera desaforada en la que los mexicanos festejamos, pero sí, yo sí fui suicida cómo dice él en mi manera de celebrar y tuve cómplices (gracias a los que fueron, perdón a los que no les pude ni avisar, se les extrañó).
Por si alguien no lo sabe, aún vivo con mis padres. Ouch...y pensar en esos maravillosos bungalows tailandeses con vista al mar a tan sólo unas horas de Bangkok para mí solito. En fin, las condiciones macroeconómicas de mi país (haha, no tengo idea qué son pero suena bloggero), la suerte y la costumbre a la comodidad del hogar familiar impiden a la mayoría de los de mi generación idependizarse e irse a vivir a un loft amueblado y equipado con roof garden y esas madres. El caso es que a mis 26 recién cumplidos mis padres se indignaron con mis gritos de borracho. Aprovecho para defenderme: hacía dos años que no tenía celebración alguna, estaba en mi casa, y casi no había colados, o sea que cualquier daño a mi imagen ocasionado por la bebida está a salvo entre mi gente. Dicho de otra manera: ya parece que voy a quedarme con las ganas de beberme una cuba más o dos o tres: a vivir que son dos días.


Y eso nos devuelve a Heidegger. A "estoy aquí, en esta oficina que ni me gusta, con estos asiáticos y ahora qué hago!!!".Y sobre todo: volvemos a "No estoy tragándome un Pad Thai con camarón en la arena de Koh Phangan al lado de una exótica y amigable nativa con su bra de cocos, que está sonriente acomodando la sombrilla pa' que no me queme el sol y muere por que le permita darme un masaje (thai) después de cada entrenamiento de boxeo (thai)".

No estoy haciendo algo que me gusta. ¿Y luego?

Ich habe Angst.Viel Angst. Mucho miedo. Qué pasará... La angustia heideggeriana me invade. Mucho. Lo bueno es que, si entendí bien, es precisamente la crisis, la angustia, las ganas de romper la puerta de esta oficina; lo que te saca de la existencia impropia y te sube a un avión one-way con destino a Koh Phangan, donde los monjes budistas te esperan ya en el aeropuerto para llevarte en tuk-tuk a tu retiro de silencio y meditación, que borre de una vez por todas las vocerradas que descalzo y borracho pegabas el domingo mientras cumplías 26, quemándote irremediablemente ante la fina sociedad que abandonarás para convertirte en la primer estrella mexico-española de muai thai kick boxing.

Seguiremos informando.

Ah...mi Tailandia querida...

viernes, 9 de noviembre de 2007

Se llama Orlando Jonathan Hernández Madrid

Estoy orgulloso de todos mis amigos.
Pero estos días, mi amigo Rodolfo me tiene más orgulloso que todos los demás. Me hace sentir privilegiado por enriquecer mi entorno y formar parte de mi vida.
Si caíste en este post, te invito a leer esto que escribió él, una vivencia con toda la fuerza conmovedora de quien vive atento y con intensidad, y que tiene un objetivo más que el informar: el persuadirte a moverte, a que te revuelvas, a que ayudes, a que hagas algo. Por favor léelo. No va a tomar mucho tiempo.

Así empieza Rodolfo Córdova su relato:

John Doe es el nombre que se utiliza usualmente en Estados Unidos para referirse a aquellas personas que carecen de identidad, que no tienen nombre ni apellido. De Nadie hace referencia a un documental dirigido por Tin Dirdamal, que retrata la realidad de los miles de migrantes centroamericanos sin papeles, que carecen de identidad y buscan llegar a Estados Unidos.
Miles de migrantes mexicanos y centroamericanos mueren al tratar de cruzar la frontera entre México y Estados Unidos, miles más mueren en México. Enterrados en fosas comunes varios millares de John Doe’s y De Nadie’s están ahí ahora, mientras yo escribo estas líneas y tú las sigues...
Para seguir leyendo, haz click aquí.

viernes, 2 de noviembre de 2007

¿Y si sí? (Y si aquí estás, esto, como todo lo mejor que hago, va por Ti)

"Calaveras de azúcar o de papel de China, esqueletos coloridos de fuegos de artificio, nuestras representaciones populares son siempre burla de la vida, afirmación de la nadería e insignificancia de la humana existencia. Adornamos nuestras casas con cráneos, comemos el día de los Difuntos panes que fingen huesos y nos divierten canciones y chascarrillos en los que rie la muerte pelona, pero toda esa fanfarrona familiaridad no nos dispensa de la pregunta que todos nos hacemos: ¿Qué es la muerte? No hemos inventado una nueva respuesta. Y cada vez que nos la preguntamos, nos encogemos de hombros: ¿qué me importa la muerte, si no me importa la vida?"
Octavio Paz, El laberinto de la soledad

Me pongo a escribir porque acabo de rezar y hace muchísimo que no rezaba. Acabo de cantar y hace muchísimo que no cantaba. Acabo de llorar, y hace muchísimo que no me rompía y chillaba.
Me confieso: hace poco escribí una mentira. Escribí que no tenía ya miedo a los aniversarios luctuosos. Me equivoqué. En ese aspecto, aquí sigue la ausencia, ese vacío que llena el tórax, que se siente en y por todos lados, ese instinto suicida de querer morirse pronto también, a ver si así puedes reunirte con tu ser perdido.

Un día como hoy toda la vida, cada año, puse una ofrenda de muertos con mi abuela.
Ella me transmitió el amor por esta fiesta. Siempre acostumbraba poner en un plato transparente, agua y aceite. Compraba unas cosas que se llaman "mechitas", que son corchos que al flotar, sostienen pabilos que mojan su parte de abajo en el aceite. "Es para ms muertitos" me decía. Todavía el último año me encargó comprar y poner las mechas que ella quería ofrecer de manera especial a su hermana, mi tía Isabel, que recién había muerto.
"En este día, Dios permite a los muertos bajar a estar con nosotros", me explicaba con la pasión que no le faltó un sólo segundo mientras vivió. Amaba las calaveras, la catrina, el rosa mexicano, el chocolate, el papel picado, el amaranto, las flamas de las velas, el aceite y el agua, la mezcla de todo lo anterior.
Y entonces hoy puse, para ella, una ofrenda.


Comprar las cosas, acomodarla, prender las mechas, fue estar con ella. Fue reír con sus recuerdos, siempre felices para mí.

Prendí al centro las mechas de aceite.
Y entonces pensé
...¿y si sí estás aquí, de verdad? ¿Si este día te dieron permiso de venir a verme, y volvimos como siempre a poner la ofrenda juntos?
Habrá sido el aroma suave del copal y el carbón humeante lo que provocó esta reacción. Ese dolor dulce que oprime la tráquea cuando se siente algo fuerte me empezó, y entonces no supe otra cosa más que rezar. Recé como ella me enseñó. Le recé a un dios en el que creo que no creo. Pero le recé con fuerza, por si ella estaba aquí. Por si en una de esas tenía razón y ese dios existe. Le pedí que me la cuidara bien, y que por favor, me reuniera con ella un día.

Ya van a hacer tres años y hay tanto tanto que se perdió. Y otra vez pensé ¿y si sí está aquí? Caminé rápido hacia el espejo, a arreglarme el pelo para verme lo mejor posible. Ella que no veía, siempre dijo que cuando muriese iba por fin a poder verme y tenía muchas ganas de ver cómo soy ahora, de grande. Y entonces pensé que podría también oírme. Qué bueno que estoy sólo y soy el ún
ico aquí, porque me paré y en frente de la ofrenda, canté pedacitos de canciones que me salen bien.
Y así creí que estaba aquí. Lo juraría. Está o estuvo aquí. Ahí es cuando lloré. Lloré por volver a estar con ella. Lloré por no poder tenerla siempre. Me entró fuerte el sentimiento.

Aprendí bien lo que ella me enseñó. Porque aquí estoy, un 2 de noviembre, honrándola a ella igualito que ella honraba a los suyos.
Porque este 2 de noviembre, ella está aquí junto a mí.

martes, 30 de octubre de 2007

Ya

"Yea, so it was, and so 'twas just. It was His own, it was not mine, Far be it that I should repine; He might of all justly bereft But yet sufficient for us left..."
- Emily Dickinson, Upon the burning of our house
Hoy se acabó.
Hoy voy a dejar de quejarme. Voy a volver a empezar a escribir. Lo siento, tenía este espacio abandonado, y la excusa era siempre que estoy pasando un mal rato en el trabajo, en la familia, en los amores, en la salud...Y ya. Los problemas siguen pero yo ya terminé de usarlos, de ponerles atención. Fin de la excusa. Fin de la historia.
NO: más bien principio de la historia.
Defintivamente, estoy en periodo de pruebas. Por todas partes, la vida está tirando de mis cuerdas más sensibles, estirando, estirando...pero yo, ahi voy, afinado. Tranquilo. Bien. El cúmulo de "cosas que podrían estar mucho mejor" al final se agradece. Gracias a eso voy siendo paciente. Voy descubriendo que sí hay ética y fuerza. Ya no me da miedo el 26 del próximo cumpleaños, ni los aniversarios luctuosos, ni las navidades, ni el despido de mi jefa, ni el plantón a la hora de la cena. Que venga. Que me encuentre. Me tardé casi veintiséis años en darme cuenta que no hay necesidad de explicarme todas las cosas que suceden.
Sólo pasan y ni modo: sean lo que sean se viven intensamente. Sólo son, y conviene dejarse atrapar por ellas. Sobre todo, dejar de etiquetarlas. Dejar de tener categorías para analizarlas y clasificarlas. Dejar de tener listas de "cosas que podrían estar mejor", porque hay también hay "cosas que podrían ser mucho peor".
Hoy se acabó la queja, porque dejo de etiquetar lo que me pasa. Y no es ni fortuna ni desgracia, sólo es. Madres qué filosófico soy. El estar en contacto con solteros de toda Latinoamérica me ha hecho ver que todos estamos obsesionados con etiquetar. Y con etiquetar las etiquetas.
Es que qué somos. Es mi novia, mi amigobia, mi paliacate, mi mujer, mi amiga, mi compañera, mi free... Y si es mi novia qué clase de novia, novia bien, o novia temporal, o novia escalón, buena novia o mala novia o novia pa' casarse...Bueno
¿y si no le ponemos nombre y simplemente lo vivimos???
'Taría bueno hacer el experimento no?
Los títulos son títulos. Puras palabras sueltas. Etiquetas de hueva. Muy limitadas para describir la compejidad de cada relación humana, única y distinta atodas las demás; de cada circunstancia, de cada motivo. ¿Qué tal si dejamos de definirnos? Si dejamos de ser fresas, itamitas, chilangos, gringos, nacos, deportistas, colmecas, fumadores...Si dejamos de tener buenas chambas, buenos relojes, y sólo tenemos trabajo y relojes...estén como estén.
La neta, por eso me encanta el término soltero. Pero la palabra soltero no está pintada de nada, no tiene connotación (tan casado es el que pone el cuerno como el que no, en cambio el compromiso de un soltero es el básico y vital: para consigo mismo), al fin y al cabo, todos llegamos a esta vida solteritos. La neutralidad de la palabra soltero me seduce. Es un estado inescapable que representa esencialmente riqueza plena de potencialidades.
Con que así voy, soltero por la vida. Si pasa pues que pase, y si no...siempre estará este blog pa' contar cosas,no? ¿o ya se me fueron después de tanto tiempo? Por acá nos vemos estos días, ya no hay pretextos pa' no escribir, lo prometo. Palabra de soltero.

martes, 9 de octubre de 2007

Martha Higareda me mordió (tres veces)

Y hasta soy su víctima.
Se vale soñar ¿no? Amo facebook.

jueves, 4 de octubre de 2007

De Fashion

"Para mí, un chaval de pueblo, vivir en la ciudad era vivir en un lugar donde los sueños se cumplen...En vez de pastos había bares, y conciertos; en vez de campesinos fotógrafos, y cineastas...Y en vez de silencio, había música..."
Nacho Cano

"Everybody look at me, me, I walk in the door you start screa-ming.."

Nelly Furtado

Una de las cosas que más me han fascinado siempre es el concepto de embajada. Me encanta pensar que al visitar una estás pisando oficialmente territorio de otro país, estás oficialmente abandonando un territorio y cruzando una especie de frontera para llegar a otro. Y te sujetas a sus leyes. Me gusta imaginar que – bien organizado y un día que no haya mucho tráfico – se puede en un mismo día estar en Canadá, China, Brasil y Turquía, haciendo de repente pausas para comer unos tacos en cualquier esquina.
Cuando me gané el Rival Más Débil, me compré por capricho una playera caríiiiisima, como de rockstar negra estampada al frente muy a lo Antichrist Superstar, pero con aplicaciones de hilos negros que le cuelgan. Increíble (según yo). Sólo me la puse tres veces, y desde entonces nunca más encontré un lugar adecuado para usarla.
Así que ayer, cuando después de un buen día de descanso leí mi correo y ví una invitación al DFashion, supe que me estaban regalando el pasaporte para salir de México un rato, cruzar una especie de frontera y entrar al encantadoramente asqueroso mundo de la moda (Primavera/Verano 2008). Era ahora la oportunidad perfecta para ponerme lo que me viniera en gana, total: todo hace moda y a la tierra que fueres, haz lo que quieres. Antes de abandonar México, mi madre me dijo “oye ese arete negro te lo quitas ahorita, cuando estés ahí adentro te lo pones y al salir te lo vuelves a quitar eh”. (¡!!!)
Y así andaba yo.
Una especie de wannabe rockstar fashionista y/o metrosexual de la Colonia del Valle-Centro, feliz a ver a todos posando. Mujeres guapérrimas, argentinos competencia, mugrosos neo-punk, hipsters, viejototas mamonas, prendas brillantes, accesorios chingonérrimos, neo-preppies, músculos, huesos, payasos vestidos tipo Heatherette re-feos... Todo y todos en perpetua pose.
Nunca había estado en un evento así y me llevé dos sorpresas: 1. Definitivamente en México sí existe la moda – moda bien hecha y organizada - y de hecho hay muchos fashion victims, lo que pasa es que en mi mundo corporativo nunca me los encuentro y 2. Conozco a más gente en esos círculos de la que pensaba, temía estar solapa todo el rato pero ni bien llegar ya estaba saludando a un par de conocidos.
Me encantó el desfile de
Morgana, firma 100% mexicana que diseña solamente en blanco y negro (o sea lo mío), y hubo un par de chamarras usables que vi en pasarela que se han convertido ya en mi nuevo objeto de deseo. Muy recomendable para quien quiera apoyar la buena moda mexicana, además de que Emiliano y Mauro, dos de las mentes detrás del espectáculo, se portaron como excelentes anfitriones.
Y así adopté a mi manera esa maravillosa corriente fashion que invita a mezclar y combinar estilos, y - entre flash y flash; y conversaciones pre-grabadas tipo “mucho gusto soy la editora de washaguá /besito muá muá/, te prometo que tu empresa va a la portada de mi revista qué chido concepto te prometo que te shamo o te e’cribo sale bye” - me dejé llevar por el eclecticismo alcohólico y me eché mis Stolichnaya, martinis de Canderel, martinis Hershey’s (mmmh), chupes de tequila, chupes hechos con Perrier, y en general todo aquel vaso mamuco que me pusiera un mesero en la mano cortesía de los generosos patrocinadores. Y no aluciné: entregué unos cuántosanillos
a celebridades y se lo presenté a muchísimos socialités que conocía por las revistas que lee mi madre (la neta, todos se ven mucho peor en persona), y me la pasé muy bien con dos viejos amigos que resulta, ahora son pareja.
Al final, ya sin pasaporte, me di cuenta que había perdido mi arete negro al querérmelo quitar , y así tranquilo me dispuse a regresar a las calles de México…

miércoles, 26 de septiembre de 2007

¿Dónde estás?

"No sé muy bien el qué pero he perdido algo. Lo que es seguro es que no está aquí,
Quizá mañana lo siga buscando. Y a cada paso que doy algo me voy dejando..."

Tengo apenas 25 años, y ya te extraño.
Extraño al que cantaba, al que lloraba aquí mismo si hacía falta y sin importar si alguien está alrededor o no, al que desoía las reglas, al que festejaba cada cosa pequeña.
Definitivamente no estás. Te me fuiste. Y deberías seguir aquí.
Hoy tenemos muchas cosas que soñabas: tenemos muchas camisas, tenemos un cuarto para nosotros solitos, tenemos una MacBook nueva en la que podemos ver cualquier película (al final sí nos compramos la película del Rey León), tenemos cigarros y encendedores chidos, tenemos dinero para todas las donas que queramos y una cámara de fotos que no necesitan revelarse, coche - con música - para ir al Auto-Mac a pedir lo que nos dé la gana.
Tenemos cosas que contar: salimos con misteriosas y guapísimas editoras de revistas, fotografiamos celebridades, hacemos viajes mamones de fin de semana, escribimos y nos leen.
¿Te me escapaste, o te maté yo?
No me acuerdo exactamente del momento en el que te dejé tirado, si es que eso ocurrió. Del instante en el que "crecí", en el que envejecí. Si lo supiera con certeza saldría a buscarte, a ver si queda algo de ti, si estás inconsciente en alguna acera del mundo y todavía puedo aplicar una maniobra de RCP y recuperarte. Ver si tu pérdida es reversible y si es así, ver cómo recuperarte.
Te enseñaría nuestras tarjetas de presentación (tenemos dos chambas), te enseñaría el coche, la gente, y todas esas cosas que en teoría deberían de hacerme sentir un hombre animado y feliz. Seguramente tú, sabrías darme el enfoque que necesito para estar satisfecho y pensar de corazón todo el tiempo que soy afortunado.

Extrañar es implícitamente, estar agradecido. Saber que se fue o se tuvo algo, que ya no es o no está hoy. Sentirse privilegiado por haber tenido en algún momento un acorde de una excelente canción.
Hoy con extrañeza encuentro que me extraño. Me echo mucho de menos porque antes nunca me hubiera permitido pasar un día como hoy. Mi yo anterior tenía el valor de buscar siempre el lujo de la intensidad de vida.
Pero no encuentro ni siquiera, dónde estaría el cementerio de mi yo joven. No sé hacia dónde caminar para ir a honrarlo, a contarle cuatro cosas a su tumba. No sé qué espíritu podría suplantarlo para devolverme las ideas útiles. No quiero pensar que su ausencia es culpa mía: literalmente, no podría perdonármelo.

jueves, 6 de septiembre de 2007

- You're welcome Jennifer(s)!!!

I'm sorry, I gotta write this one in English, let's face it: not that many people read me and most of you Spanish readers can understand it. Save your e-mails, this won't become a blog in English, it's just this time...
It's time to reveal why lots of world-famous couples owe ME big time.

It all began in june 2003, when my favourite song was the remix of 'Ignition' by R.Kelly, the first day I arrived in Prague. I was alone drinking an excellent glass of beer in the street, when I heard some Mexicans. I didn't know what to do that night, so I instantly talked to them: they wanted to go to La Bodeguita del Medio for a drink.
At first I really didn't want to go: what's the point of being Latin and going to a Cuban restaurant that I've visited many times back in Mexico City when I am in Prague??? Fortunately, my loneliness pushed me to go with them.
Little did I know then that my decision would change the lifes of the most famous celebrities of that moment, and would impact positively the pockets of hundreds of tabloids, media and paparazzi around the world. [You people owe me big time too - You're welcome bastards!].

Anyway, while sipping a nice mojito in Prague (!), one of the Mexican girls said all of a sudden: Hey, is that Matt Damon???
We turned to see the table beside us, and before we could say anything she'd already moved to ask with the strongest Spanish accent I'd ever heard: "Essquius me, what is yur naim?"
The guy turned and replied "Matt".
- "Mat Daymonn?"
He laughed and said: "Matt Damon".

I instantly knew I HAD to have a picture taken. Nobody would believe my story if I didn't have the pic to prove it. So I grabbed my camera and - followed by the crowd of Mexicans - approached him. More or less, here's the dialogue:
- Matt, you probably get this all the time, but I'm Mexican and I really have to have a pic taken with you, otherwise nobody will believe I met you.
- Sure, no problem, can I have a cigarette?
- Of course. [I opened my Marlboro light packet]
- Thanks, and another for my friend? [Bald fat friend takes a cig] So, what are you doing here in Prague?
- I'm starting summer school at the University of Economics next monday, what are YOU doing here?
- Sounds very interesting...I'm filming a movie.
- That sounds interesting. By the way, I loved 'Dogma'.
- Thank you, where did you say you're from?
- Mexico. I'm from Mexico. Matt you gotta ask your friend Ben to stop dating Jennifer Lopez. She's no good for him, and that's what friends are for. You gotta advise him.
- [Laughing] Yeah, I guess you're right, I will tell him.
- And if anybody ever asks if you're friends with a Mexican guy you met in Prague, say yes.
- I will.
Here's the pic.

The next day, at an internet café I loved called the Bohemian Bagel, I met two Canadian girls who even offered to buy the packet of cigarettes from me. Pretty wild. I gave it to them for free.

Months later, back in sunny Mexico, one day I turned the TV to watch E! News. They were saying that 'Bennifer' was over because Matt had advised his old friend Ben (Affleck) to reconsider his relationship with J-Lo.

Now you know how this all began. Now you know the mind behid the famous people in Hollywood. Check dates. It all coincides. Many people don't believe me, but fortunately there were many Mexicans around me who witnessed that it was me the one who made it all happen through my old friend Matt.
He was recently in Mexico City to promote The Bourne Ultimatum and much as I'd have liked to, I couldn't give him a call
. He didn't call me because he saw the picture above and was a bit upset about me looking way hotter than him.

Nowadays Ben Affleck is happy together with Jennifer Garner, and I think they even have a son or a daughter.
Jennifer Lopez is now happy together with Marc Anthony. I'll probably never watch 'El Cantante' though.
Dayanara Torres, Marc's ex-wife is now single (an proud).
I saw her recently at the Miss Universe contest: she's absolutely stunning. I felt happy of having helped that beautiful woman get rid of Skeletor. I mean, Marc Anthony.

Well, it was about time everybody knew. And now if you excuse me, I gotta go make Katie break up with Tom.

domingo, 26 de agosto de 2007

Lauren is my homegirl...

Una encuesta reciente mostró que los estadounidenses no pueden encontrar los Estados Unidos en un mapa, ¿por qué crees que ocurra esto?

"Personalmente creo que los americanos de E.U. son incapaces de hacerlo porque, uhmmm, algunas personas ahi afuera en nuestra nación no tienen mapas y uh, creo que nuestra, yo, educación así tales como uh, Sudáfrica, y uh, el Irak, todos los lugares como tales como, y yo creo que ellos deberían, uhhh, nuestra educación aquí en E.U. debería ayudar a los E.U., uh, debería ayudar a Sudáfrica, debería ayudar al Irak y los países asiáticos para que así seamos capaces de construír nuestro futuro, para nosotros."
- Lauren Caitlin, Miss Teen South Carolina, 3er lugar de Miss Teen USA 2007

sábado, 18 de agosto de 2007

PERÚ te necesita

Tú, como yo, no sabes.
Tú no puedes imaginar la tristeza que debe ser ver tu país destruido y sin comida ni agua, encontrar y reconocer los cuerpos muertos de tus seres queridos y no poderlos enterrar porque has perdido todo y no tienes dinero para comprar un cajón. No lo sabes.
Y por eso mismo, agradece a la vida y echa una mano a Perú. Existe gente que se siente solidaria con la tragedia que se apodera de este país, pero antes de enviar algo tiene que darle de comer y vestir a su familia. Si a ti te sobra algo para dar, si tu sí puedes, date cuenta la gran bendición que es el tan sólo tener el privilegio de estar en posición de ayudar. Si es así, solidarízate pronto. Bloggeros, transmitamos la siguiente información:
El Consulado General del Perú en México ha abierto una cuenta para recibir donaciones económicas en el banco HSBC, a nombre de “Sismo Perú 2007” Nº 4035703099.
Un centro de acopio se encuentra en la Embajada del Perú en México, con dirección en la calle Paseo de la Reforma Nº 2601 (Lomas de Reforma) Delegación Miguel Hidalgo, C.P. 11020 en el D.F. Estará abierto indefinidamente de lunes a domingo de las 9:00 a las 16:30 horas.
Lo que se necesita es:
TECHO
- Carpas Multifamiliares
- Módulos de madera pre-fabricados
- Calaminas o planchas de zinc
- Bobinas de plástico
- Camas plegables
- Botellas/Bidones de Agua

ABRIGO
- Frazadas
- Bolsas de Dormir
- Ropa para adultos y adolescentes
- Ropa para niños

HERRAMIENTAS
- Palas
- Picos
- Carretillas

MEDICAMENTOS Y SALUD
- Pastillas Potabilizadoras
Halazone (carboxibencenosulfurodidonamida) en presentación de botellas de 100 tabletas Potable agua o Globaline (hidroperiyoduro de tetraglicina) en presentación de botella de 50 tabletas
Aquatabs (dihidroisocianato de sodio) en presentación de tira por 50 tabletas
Chlor-floc (diclorostriacinetriona de sodio) en paquetes de 10 tabletas
- Cloruro de Sodio 0.9% en frascos de 1000 ml
- Poligelina o gelatina succinilitada 3.5% en frascos
- Dexametazona 4mg/ml en ampollas
- Diazepan 5 mg en tabletas- Diclofenaco 25 mg/ml x 3ml en ampollas
- Lidocaína clorhidrato 2% S/E en frasco de 20 ml- Paracetamol 120 mg/5ml en frascos
- Paracetamol 500 mg en tabletas
- Dicloxacilina x 500 mg en cápsulas- Dicloxacilina 250 mg/5ml en frascos- Ibuprofeno 400 mg en tabletas
- Ibuprofeno 100 mg x 5ml en suspensión
- Adrenalina 1 mg/ml en ampollas- Dextrosa 33.3 % / 20 ml en ampollas

INSUMOS
- Algodón medicinal rollo x 500 gr en paquetes
- Cateter Intravenoso Nro 18
- Cateter Intravenoso Nro 22- Cateter Intravenoso Nro 24
- Micro gotero
- Equipo de venoclisis
- Esparadrapo antialérgico 5 x 4 a 5 mt en conos
- Gasa estéril
- Guantes estériles
- Guantes de exámen
- Jeringas descartables 5 cc c/a Nro 21 x 11/2
- Seda Negra 3/0 C/A Cortante- Vendas de Gasa 4 X 1 mt
- Vendas elásticas 4 x 5 yardas- Vendas elásticas 6 x 5 yardas
- Yodopolividona 10% x 1000 yardas
- Extensión DYS

miércoles, 8 de agosto de 2007

De la comunicación

Hace muy poco, fui testigo durante una madrugada de alcohol de una "conversación" entre dos amigos míos. Era algo más o menos así (no miento):
A: No, si yo dejé a esa vieja por mi novia, es que de verdad quiero a mi novia.
B: Y yo lo que soy en esta vida, es un wedding crasher. Es lo que soy.
A: Claro, porque "X"es una gran gran mujer. Y si yo dejé a esa gran mujer por mi novia, es que quiero a mi novia.
B: Mira, cada quién su vida. Yo personalmente, la neta lo que soy es un wedding crasher.
Y así ad náuseam...
A partir de ese evento, al que no sé cómo llamar (diálogo no alcanza a ser), me quedé sumido pensando en cuántas conversaciones - ya serias, sin alcohol - he tenido así en mi vida. A los niños se les nota más: no reciben de la conversación más que aquella parte que les interesa. La publicidad domina esta condición de aislamiento en la que vivimos todos.
Me sentí solo.
Dudé si alguna vez realmente alguien genuinamente deseó escuchar - completamente libre de sus propios intereses - algo que yo necesitaba escupir. Me pregunté si alguna vez he escuchado a alguien porque había que estar y escuchar, o más bien porque el mensaje o la persona tenían algo que me interesaba o reafirmaba mi yo en algún aspecto.
Sentí de repente que quizás a lo más que somos capaces de aspirar como humanos es a chocar unos con otros, y a creer que nos estamos comunicando, cuando lo único que ocurre es una serie de disparos ordenados de ideas que necesitas sacar de tu sistema y ver cómo se impactan en los oídos o los ojos de "interlocutor", y asumir que el otro de verdad nos está escuchando y no nos está ametrallando con sus ideas.
Y entonces ahora mismo, me estoy preguntando, ¿por qué coño estás leyendo esto???

sábado, 21 de julio de 2007

El refrán que más me gusta...

"Io canto: le mani in tasca e canto, la voce in festa e canto, la banda in testa e canto, la vita intera canto... Corro nel vento e canto, io canto la vita intera , canto Io canto "
El pájaro canta aunque la rama cruja,

como que sabe lo que son sus alas...

domingo, 24 de junio de 2007

La niña de Bulgaria

Estoy en Praga, es una noche del año 2003. Llevo puesto un par de jeans pegados a los muslos - mis termómetros personales de éxito: sólo en épocas de felicidad los he tenido fuertes - porque entonces convenía mostrar que parecían reventar; y una camiseta de manga larga azul arremangada, que para esas alturas nocturnas ya está empapada y tiene una mancha de sudor a la altura del esternón justo arriba de donde hoy hay panza cervecera. El pelo, otro símbolo personal de prosperidad, va húmedo meciéndose ante el humo de los cigarros más baratos que he comprado en mi vida. Las piedras amplias de la calle praguense me hacen enderezarme al caminar y convertirme en yo a la décima potencia. Nadie me ve, pero esta noche en esta ciudad, soy un nudo de sueños que camina.
Esa tarde había llegado a la parada de Chmelnice, cargando mis cosas en el tranvía, me había peleado con una checa en checo para finalmente entrar a mi habitación del Kolej Jarov B y echarme un clavado por los mencionados pantalones entre el mar de cosas en la maleta. Abajo, conocí una semi-diosa checa que me regaló dos boletos para el tram, lo tomé hasta el Staré Mesto, sentí la amenaza de lluvia sobre el párpado al ver en persona por primera vez el reloj astronómico, bebí una cerveza en la calle, conocí a Matt Damon en la Bodeguita del Medio, y disimulé mi muerte bailando lo más estilero posible frente a los ojos de las inocentes bellezas checas que además sonreían al escuchar I'm from Mexico, mientras sorbía del popote de vasos mezclados con absynthe en el útlimo piso del muy turístico Karlovy Lazné.

Es una noche perfecta para olvidarme de mi propia esencia. Una noche en la que empieza uno de los grandes sueños de mi vida: pisar por fin la capital checoslovaca, de la que tanto he leído, y a la que antes de estar ya conocía como la palma de mi mano. Una noche en la que tengo 21 años y estoy de intercambio. Una noche para aprovechar la euforia y por fin ahogar en el Vltava todos mis sueños artísticos sin sentirlo.
Hace ya dos o tres años que por alguna razón dejé de escribir: estoy convencido que ni modo, si algo me ha tocado ser en esta vida, no es escritor, ni cantante, ni escultor. Implícitamente, frente al reloj estoy acabando de creer que vine a este mundo a ser un ejecutivo de alto nivel.
Voy saliendo de los arcos de frente al reloj de la plaza vieja hacia Vaklavske Namesti, yo solo, medio borracho, medio cansado, medio con miedo. Está obscuro, y la primer sombra en el primer rincón más iluminado - gracias a un puesto de giros griegos y una pizzería - es de una mujer delgada y bajita.
Trato de apretar el paso por si acaso pero ella me toma del brazo. No es ni la mitad de guapa que las checas que vengo de atascarme en el antro: lo que me hace fijarme en ella es esa sensación - digamos "patética" - en la que el punto central de la atracción es la compasión. Fijo atónito la vista y me quedo asombrado: es una niña como de 17 años, muy morena, con un pelo muy negro ligero, y algo encantador en la cara. Frágil, lleva puesta una camisa corriente de terciopelo negro, al parecer arreglada para mostrar el escuálido y poco abundante escote. Mi combustión interna, hace que el tacto de su mano se sienta helada como las noches invernales en Sofía.
De repente, de sus labios escapa una palabra frenética con marcado tono de pregunta: ...Blowjob?
Este no es un relato lejano ni un libro: por primera vez, en carne y hueso, la explotación sexual comercial infantil me tiene agarrado del brazo, me toca. No sé por qué nunca le hablo en inglés. Quizás es la cobardía de escuchar de viva voz una tragedia en un día que tenía que terminar sólo en una cruda. O igual quiero experimentar cómo es una comunicación a señas entre dos personas que hablan lenguas distintas. Tal vez el mismo alcohol. Jamás le hice ver que podía hablar inglés, y siempre me comuniqué con ella en español. Incrédulo escucho: Blowjoooob, seeex. Algo dentro de mí se parte, no quiere pensar lo que oye. Este pequeño ser que me tiene prendido por el antebrazo es al mismo tiempo niña y prostituta. Busco con la vista al cabrón responsable de esto, y sólo veo a otras dos niñas como ella - sus amigas -, mirándonos. For iu fifty crawns me dice. Todavía no tengo asimilados los valores ni los precios, pero de inmediato me doy cuenta que 50 coronas checas son poquísimos pesos. Como ella piensa que no entiendo, abre la boca y con las dos manos simula hacer el acto que me ofrece. La idea de un pene extraño en la boca de esta niña a cambio de dinero es tan atroz y devastadora que sacudiéndome su mano del antebrazo, camino. Me alcanza: Just fifty crowns yes? Pienso en todos los malnacidos que han encontrado a esta pequeña y no me lo explico. Se ve niña a leguas. Me detengo. En español le pregunto con un poco de desesperación ¿Por qué? ¿Por qué tú tan bonita haces esto? ¿Quién? ¿QUIÉN?¿Quién [señalo alrededor] te está obligando a hacerlo? No contesta. Al parecer entiende lo que pregunto, y no contesta.
Tú bonita. Síii tú. Tú - Bo-ni-ta. Su semblante cambia, y curiosa pregunta ¿Krasiva ?? Se señala a sí misma, lo recuerdo perfecto, como que suspira y confundida pregunta ¿Krrasivvaa???? Entonces comprendo que hace mucho que esta persona no recibe un cumplido bien intencionado. Le digo que sí con la cabeza. Me doy cuenta que con nostalgia aprecia cómo la caricia de la palabra de un extraño la está tocando en otro idioma: el español. Mi español. [Me señalo el pecho] Yo México. Mee-xi-coo. [Señalo con cuidado hacia ella] ¿Túu?
Ella mira hacia adelante sin fijar la vista, toma aire, lo suelta y casi al final de la exhalación, como quedándose sin aliento, dice en voz baja: Bulgaria...
Como en una máquina tragamonedas, van bajando las imágenes de búsqueda dentro de mi cerebro: Searching...Bulgaria. Ruedan conceptos parpadeantes: leche, lejos, yogurt, flautistas, jodido, ópera... La última idea que se estaciona, es la lista de países y capitales que mentalmente puedo recordar perfectamente: un papel cuadriculado, mi letra de niño en tinta azul y roja: Bulgaria – Sofía. Estudio Relaciones Internacionales, debería saber algo más, pero esa es toda la información que en ese momento tengo sobre ese país.
Ella es la primer búlgara que conozco en mi vida.
Entonces, tengo una de las mejores ocurrencias de mi vida: hacerle ver que no soy cliente potencial e invitarla a cenar a esas horas de la noche. Lo capta perfecto. Pienso que me va a costar trabajo, que no va a querer, que va desconfiar de mí, que va a tener miedo de que el proxeneta se dé cuenta. Corre hacia las otras dos, seguro a pedirles que estén pendientes por cualquier contratiempo que mi invitación pudiera causar. Mientras, el que desconfía y vacila un momento soy yo: de repente me pregunto si esta no va a ser una de esas historias que al contarlas la gente te dice no mames cómo se te pudo ocurrir... Clara y afortunadamente ella tampoco sabe mucho de mi país, no le han llegado los rumores de la delincuencia. Regresa fumando. Mi intención primera es quitarle el cigarro, pero de pronto me doy cuenta que no es mi papel y no puedo juzgarla.
Vamos hacia la pizzería, tres o cuatro pasos y ya estamos, en el mostrador le pido que señale cuál quiere. You pay sure??? Escoge una rebanada con aceitunas. Yo escojo la mía. Por cierto, el checo que atiende es grosero, malencarado, avienta el vuelto; muy desafortunadamente él es parte de este recuerdo tan vívido y siempre lo recordaré como un pinche cretino malmodiento.
Siento cómo ella se sienta considerablemente lejos como buscando proteger un espacio vital muy grande, como por si acaso, y lo respeto. Me da tristeza, parece un animal comiendo: tiene mucha hambre. Entonces empieza una especie conversación simbiótica en la que le cuento cosas y me desahogo, sabiendo que no va a entenderme. Ella, con la boca llena de comida, ríe estridente como prostituta y habla cosas en búlgaro. Me suena vulgar de alguna manera. Nunca me queda claro si quizás me está insultando. Creo que no. Ríe y ríe con el pelo en la cara. Se acaba la pizza y saca otro cigarro. Saco mi encendedor, ofrezco prendérselo. Ahora sí, no siento esa reticencia: parece que me gané un poco más de confianza, me permite acercar el brazo con fuego. Luego, le pregunto por fin: ¿Sofía?
Y esa cara que ella hace se queda en mi vida como una fotografía imborrable. Me emociona mucho [y hasta la fecha] ver el amor que le vi dentro cuando oyó esa palabra. Sofía, su casa, su patria, quizás su familia. En ese momento, supe que Bulgaria y su capital eran lugares maravillosos, mágicos, paradisíacos. Una expresión así sólo puede ser provocada por el recuerdo de un lugar fascinante. Me es entonces claro que no se había ido de allí por voluntad propia. Repito que nunca hablamos en un mismo idioma, pero su semblante me comunicó que era de Sofía, que adoraba profundamente su tierra, y que en algún momento, antes de que le arrancaran todo lo que tenía y la trajeran aquí, seguramente fue feliz.
Se despide y va de regreso a la calle pronto. Me dice adiós con la mano mientras voy camino hacia el tranvía de regreso. Llego a mi cuarto, pienso mucho, pongo el discman y reanudo el 'mal hábito' que estaba a punto de tirar por la borda segundos antes de conocer a la niña de Bulgaria: busco papel y escribo. Escribo, escribo, escribo y escribo. Prosas, tonaditas, notas, rimas. Sobre ella.
Cada madrugada que regreso, a propósito tomo la ruta que me lleva a ella. Diez o doce noches más la encuentro - siempre con la misma ropa - sonriendo. Me saluda con la mano, me dice hey Mexico, o a veces hey friend. Contesto hola Bulgaria, o hey krasiva. Otras niñas prostitutas me saludan también, se nota que les ha contado algo, se ha corrido la voz de un mexicano que una noche extraña compartió un rato de vida sanamente con ella sin ninguna doble intención. Ninguna se acerca a vendérseme, y me siento satisfecho de sentir que soy para ellas ese alguien furtivo que las respeta, que ha cenado con una de ellas, que trató a una de ellas como persona. Nunca voy a olvidarla.
En ese tiempo aún no sé que tres años después voy a acabar haciendo mi tesis sobre tráfico internacional de menores. No intuyo que la primer canción de la ola que afortunadamente sigue ahora viva sería para ella y se llamaría La niña de Bulgaria. Mucho menos intuyo que la vida va a golpear y acariciar tan fuerte mis días por venir que los muslos se me van a deshinchar y volver a hinchar más de un par de veces. Ni se me ocurre pensar que después de Praga decidiré hacerme caso y dejar la universidad y probar suerte en la música. Entonces tampoco había confirmado el significado de krasiva: será hasta un día en que tiempo después le preguntaré a mi amiga María - que es rusa - cómo se dice bonita en su idioma. Krasiva, contestará naturalmente.
Y todo porque una noche, paso por su lugar y no la veo. Ni la madrugada siguiente, ni la otra, ni la otra. No está. No más. Le pregunto un día al alumno checo que nos ayuda en la escuela que dónde, en qué lugar se ponen las prostitutas en Praga. El tipo me vé con mala cara. No me molesto en aclararlo.
Una tarde, después de clases, sin planearlo, un impulso caprichoso me empuja a irme a Viena al día siguiente. Muy el estilo de cosas que me encanta hacer. Empaco pensando que está muerta. Que algún cabrón la mató o la secuestró. Repitiéndome que no estaba en mi mano ayudarla. Con remordimiento por nunca hablar con ella en inglés. Con miedo de contarlo a alguien y escuchar un es que hubieras hecho "inserte aquí cualquier acción". Con tristeza por nunca haberme parado a hacerle señas y decirle gracias. O darle un abrazo.
Con la maleta cerrada salgo un rato a eso de las tres, compro un Frankovka baratísimo y me lo voy chupando directamente de la botella en el tranvía. Bajo a buscarla por última vez. Pero no, aquí no hay final inesperadamente feliz: no la encuentro.
A las seis me queda claro en el tren que mi último recuerdo mientras abandono la República Checa es para mi primer musa: la niña de Bulgaria. Antes de ella no recuerdo ninguna otra que me haya provocado generar tantas obras.
Voy a irme sin despedirme, sin saber su nombre. Sin saber si regresó a Sofía. Atrás se queda quizás el cadáver de una niña que, aún con la feminidad truncada y la felicidad arrancada, supo darme muchísimo más de lo que yo pude devolverle a ella: porque debiendo ser campo fértil, sembró en mí - un hombre, un portador de semillas - y me devolvió la confianza en mi necesidad de escribir. La que hizo que de mis brazos creciera arte y curiosidad, sin haber tenido un mínimo contacto erótico conmigo. El rostro que nada va a quitarme de la memoria, que me inspira a moverme para imaginarla en otras niñas que sufren lo que ella sufrió en mi propio país y buscar salvarla.
La magnífica musa búlgara que, por sólo cruzarse en mi camino, sigue después de años haciéndome escribir, escribir, escribir y escribir.

jueves, 7 de junio de 2007

Reforma es Universal

Se nos han cansado la boca y las manos de hablar de ella como ciudad, pero es que es una galaxia. Impregnada de contraste, la Ciudad de México permite viajar de un mundo a otro cruzando una calle. Y si se sabe tener contenta a la estatua de la Diana Cazadora - que es quien tiene los contactos -, puede uno visitar en calidad de protegé todos los planetas que giran en torno al soleado Ángel de la Independencia, en menos de un año.
Mandada construir especialmente para mí por el Emperador Maximiliano siglos antes, el Paseo de la Reforma es el escenario y formador de mis fines y mis principios: de mis eternas desazones cuando alguno de los factores en mi vida ha cambiado caeteris paribus.

Todo empezó justo hace un año, cuando trabajé en un call-center los últimos meses de mi carrera. Tantas veces patée Reforma para salir o encaminarme hacia justo el mismo edificio en el que mi padre había trabajado durante sus años dorados que de repente la noción de fin de semana y día festivo terminó: había que estar muchos sábados y domingos despierto a las seis para tomar el metrobús y llegar a las 7:00 de la mañana para arreglar a distancia las computadoras de migrantes, seres que han venido a este mundo a vivir en Estados Unidos mientras sostienen la economía de México y claro, para eso necesitan internet.
Con 29 minutos y 59 segundos para comer y 12’ 59’’ para tiempo libre (ir al baño, fumarse un cigarro...), uno se pasaba ocho horas seguidas partiéndose el lomo y compartiendo con gente distinta. Un planeta simple, colectivo, humilde, completamente daltónico a la clase social, agridulce, terroso, hippie, multi-multi. La heterogeneidad y el deseo de heterogeneidad prevalecía. Todos éramos de distintos colores. Era una celebración del respeto a la individualidad, y una hermandad. Todos seres de alguna manera o lado "betas", tan acostumbrados a la carencia o la tragedia que sonreíamos más de la cuenta y dejábamos – a veces por fortuna, a menudo por desgracia – las maneras, vestimentas y modales en último plano.
A decir verdad, a pesar de que amé y crecí casi cada segundo, siempre fui un alienígena en ese universo. Me hice amigo verdadero de pocos, cuate de muchísimos (éramos tantos), enemigo de unos tres o cuatro, pero nunca me sentí 100% en mi agua. Mi condición personal me permitía al mismo tiempo entender perfectamente y ser ajeno a las condiciones comunes de su gente.

Meses después, cruzando Reforma y un poco más hacia el norte, se levanta una oficina magníficamente equipada, con un ventanal enorme donde antes se sentaba un extranjero que come horrible y ahora se sienta mi gran amiga Priscilla; y yo. Aquí cada mañana una tarjeta electrónica me da acceso al piso ocho del estacionamiento donde hay un lugar para mí. El fin de semana ha regresado a mi vida: y entre semana todo es festivo, pues de 9:00 a 6:00, con horita y media para comer y un tolerado exceso de pausas para fumar, lavarse los dientes, bajar por una cajetilla o algo de comer a la calle, ver vídeos, chatear o lo que sea unas cinco o seis veces por hora; el trabajo – unas cuantas llamadas y unos informes – sale pronto.
La noción que ha desaparecido es la de reto y la de cansancio. Un planeta fácil, individualista, prestigioso, elitista, dulce, airoso, despreocupado, amplio, clasificante. La homogeneidad y el deseo de homogeneidad prevalece. Todos vestimos de traje y corbata mientras hablamos de cifras y leemos los periódicos para estar enterados y somos corteses con los clientes al teléfono como los graduados de buena escuela que hemos de ser. Aquí, las maneras, vestimentas y modales están en primer plano.
Y honestamente, a pesar de que hay muchos aspectos – como la gran suerte de trabajar y estar de broma todo el día con tres grandísimos amigos y claro, el cheque quincenal – que me encantan, aquí también me siento un completo extraterrestre incapaz de adaptarse perfectamente a este mundo. Mi condición personal me permite al mismo tiempo entender perfectamente y ser completamente ajeno a las condiciones comunes de la gente que aquí trabaja.

Si mis compas del call-center supieran dónde, y cómo trabajo por el sueldo que recibo; seguramente pensarían que tal cosa no existe así, y lo mismo con mis amigos de la oficina.

Así, la Diana y yo nos entendemos tan bien porque somos astronautas que no pertenecen a ningún mundo, destinados a vagar por la galaxia más contaminada de la Tierra: la Ciudad de México. Somos los que tienen el privilegio de poder cambiarse a la acera de enfrente si la situación lo amerita porque son de ambos lados de la calle, y reírse de sí mismos cuando intentan reírse de los opuestos, porque hemos sido unos y otros en una misma existencia. O todo lo contrario. Somos personas con atributos externos lo suficientemente flexibles como para pararse un rato en universos que no están ni enterados de la existencia del otro. Y vice-versa. Somos privilegiados por poder tener acceso a puertas de paisajes distintos y mirarlos perteneciendo sólo momentáneamente.

Y nuestro gran problema es que, como testigos y observadores, sabemos - en carne propia - que ni los de aquí ni los de allá se sienten verdaderamente felices.

sábado, 2 de junio de 2007

Y

A mi hermana


...Y entonces? ¿Entonces Y?
El tiempo y mis viajes y los aires y el Caribe mexicano y tu pelo han pasado y se nos han ido de las manos y de la vida y de entre los dedos. Seguimos trabajando y combatiendo - contra la Y - y al mismo tiempo caminando y continuando, luchando y cada uno hacia nuestro lado y hacia nuestro camino y rumbo y meta.
Y sólo yo te conozco y veo y adoro cómo te trasluces y eres buena y grande y piadosa y atrás de la arrogancia y la mala cara estás tú y tu verdad. Hace ya muchos meses y experiencias, te leí y te sorprendí y sin que te dieras cuenta, supe lo que hiciste y aquél día te escribí:
***
[...] Y esta mañana de viaje, solo y ante el paisaje simple y duro y hermoso de España, una canción dulce y extranjera y bien cantada me trajo tu imagen y tu recuerdo, cortándome a lo largo y dejando de fuera todas mis vísceras – como le hizo el carnicero un día a aquel cordero ante nuestro asomo y asombro y asco en el pueblo, cuando éramos niños y no nos separábamos -, hasta que no pude contenerme.
Y lloré porque a penas hace tres noches todavía estábamos juntos y asustados y sin saber qué decirnos, ante el centro de esta Y que ya esta separando el camino.

Tu para un lado Y yo para otro.


Bajé la vista y dejé caer las gotas porque sentí que tú, en este mismo autobús y trayecto y hace 2 días, después de abrazarme y subir y decirme adiós con la mano, también sentiste la Y y te acordaste y lloraste por mí. Y me di cuenta que te despediste de mi yo contigo y de tu yo sin mi y del nosotros dos juntos, y notaste que quizás era para siempre y que crecíamos y nos hacíamos mayores y nos alejábamos inevitablemente. Y así bendijiste las risas cómplices que nos brotaron cada día de nuestras vidas (hasta hoy) y nuestras rebeliones contra los padres, y añoraste mi arrogancia, como ahora añoro y adoro tu coletas y tu tos flemosa y tus dudas.
Y te amé por todos estos años felices en que hemos ido en I y de la mano, viviendo en la misma senda y dirección. Y celebré y aplaudí la i y el 1 y la / y el ! y todo lo que simbolizara estar y caminar contigo.

Y maldije la Y.

Y me acomodé para desangrarme a gusto y sin que los otros pasajeros notaran, y espié y miré una pareja sentada delante (dos sin duda envueltos en respeto y amor y felicidad) y deseé lo mismo para ti aunque eso implique que estemos lejos y que estés con alguien que yo no apruebo y al respecto te lo digo ahora: te apoyo y respeto y quiero y estoy contigo en eso y en todo.

Y recé y pedí que si eso es así tengas éxito y el mar se estreche de cuando en cuando y nos permita tocarnos las manos entre continente y continente.

Y entonces bajé a Barcelona y no te noté en el aire. Doy fé de que no estabas ahí como nos habías dicho y de que otra vez el cielo era color sepia como cuando éramos pequeños y el catalán se oía áspero y arrogante y poco melodioso como cuando veníamos en verano y los panes esos tenían muchas menos barras de chocolate dentro que cuando mamá nos las compraba y confirmé lo sospechado.

Y supe que te escapabas y que te habías ido a algún lugar remoto a buscarlo y a estar con él.

Y entonces, ahí, limpié de sangre cuatro de mis mejores besos y los fui empujando hacia cada punto cardinal, para que te alcancen y te abracen y te cuiden dondequiera que estés y con quien estés y mi fuerza te proteja por siempre.

Y luego me puse a pensar - entre ∞s y 8s y Ms y Ws - sobre alguna forma de invertir las malditas letras.


Y después,
respiré fuerte y me sequé los ojos
y seguí caminando hacia mi lado de la Y.




"La luna en tu melena / me ayudó / a seguir tus pasos por la acera. Pero al doblar la esquina del bazar / no se como te perdí / En plena confusión escuché / Dentro de mi corazón / como una voz / marcando la señal /Iba diciendo y me va diciendo

, tú y yo, TÚ Y YO, tú y yo ..."

[Mecano, Tú Y Yo.]

martes, 29 de mayo de 2007

Música_de_este_año.mp2007

Para iniciar una tradición y suponiendo que este blog dure mucho tiempo, aquí va la lista de las mejores canciones que salieron desde mediados del año pasado hasta la fecha, según yo.

1. James Morrison - The Pieces don't fit anymore.
Color: Transparente, gris claro o violeta tenue. - Elemento: aire (en calma, asentándose)
Simplemente hipnótica. Sentimental. Perfecta. Nostálgica. Masterful. Maravillosa. Basta con leer Sed para entender mi sentir hacia este enorme tema. Atención a James Morrison (You give me something, If the rain must fall) que escribe su propia música: ya viene para este lado del charco, bien dirigido será algo grande.
2. Mika - Grace Kelly
Color: multicolor (predominan los neones y los chillantes) - Elemento: fuego
Just because what everybody wants is to catch a catchy good tune. Pop y rock se mezclan respaldados por una imagen caricaturesca, colorida, original, ecléctica y retrospectiva. Atención a Mika (Lollipop, Love today): sin duda será una superestrella. Es el siguiente Elton y/o Freddie y/o Geroge Michael. Todo el disco es genial.
3. Everything - Michael Bublé
Color: azul del bueno - Elemento: agua o tierra suave
Para mi gusto el mejor intérprete del mundo. Porque la música tiene que sonar a música y este es el ejemplo perfecto de voz, tempo, género, interpretación, tema, etc. de música que parece música, con un toque delicioso de frescura. Claro, ya entra en Adult Contemporary. Atención a Michael Bublé (Home) : Ya es el mejor cantante del mundo, cuestión de tiempo.
4. Paolo Nutini - Last Request
Color: granate - Elemento: lodo
Una excelente canción romántica que no está empapada de pop. Orgánica. Se trata del tercer cantautor británico que llega a esta lista (bueno Mika nació en Líbano). Atención a Nutini (Loving you, Million faces, These streets): es el primero de esta saga de supertalentos jóvenes que llegaron después de James Blunt y lo superaron por mucho.
5. Roger Cicero - Ich atme ein
Color: obscuro veteado Elemento: tierra ceniza
Con sombrero, banquito y micrófono a lo Sinatra, pero en alemán. Swing y jazz del bueno, pero con un toque nuevo. Transmisión clara de sentimiento hasta para quienes el alemán es una lengua ajena. Atencion a Roger Cicero (Murphys Gesetz, Du willst es doch auch): antes era un poco under, pero acaba de participar en el festival de Eurovisión con Frauen regiern'n die Welt, lo que seguramente le va a dar mucha más exposición, por lo menos en Europa.
6. Take That - Shine
Color: plateado o negro con dorado - Elemento: aire fuerte, de noche
Entre el mar de pubertos que está teniendo ´exito, fama, dinero y reconocimiento, aquí están los ya cuarentones de Take That con el mejor tema de toda su carrera, para recordarnos que también se puede hacerla de viejo como los mortales. Si Mercury resucitara y hubiera que invitarle un martini en una fiesta, ésta cancion sería ideal de fondo. Lejos del sonido boyband pero sin salir de lo comercial, un piano excelentemente ejecutado y con toques de glam y rock de los 70's, la agradable voz de Mark Owen se oye mejor que cuando tenía 25.
7. Nelly Furtado - Say it Right
Color: luminoso - Elemento: tierra
Con uno de los mejores planes de marketing de todos los tiempos, y más guapa que nunca, Nelly Furtado llega a esta lista (como la única mujer este año) con uno de sus temas más versátiles: se puede escuchar en el coche, en la regadera, en la oficina, o en un desfile de modas. Más atención no es necesaria para ella; multicultural, multilingüe, autora de su propia música y simplemente perfecta.
8. Camila - Todo cambió
Color: miel Elemento: fuego (lento)
Desgraciadamente el único tema en español. Simplemente fue el único que en mi opinión estaba a la altura de los demás. Con excelente instrumentación, una canción melosa que seguramente nos hará hartarnos de sus originales voces andróginas, porque no se ve la fecha en que la dejen de pasar una y mil veces por todas partes, y seguramente ya es el clásico en la vida de muchas parejitas. Atención a Camila (Me da igual): porque no son el nuevo "Sin Bandera", ellos son mucho mejores y más pegados que los anteriores a lo wannabe alternativo.
9. The Feeling - Fill my little world
Color: azul cielo con toques soleados - Elemento: aire
Otra vez, una excelente fusión de pop y rock. Una especie deColdplay en su version easy listening. Ideal para escucharla en el coche un día de verano. Atención a The Feeling (Strange, Love it when you call, Never be lonely): tambien británicos, son uno de los mejores grupos poperos de los últimos años.
10. Zero Assoluto - Sei parte di me
Color: turquesa - Elemento: agua
En italiano, con una guitarra muy agradable, este tema tranquilo al parecer no es tan famoso en Italia como fuera. La voz no es excelente pero sigue siendo de alguna manera relajante. Atención a Zero Assoluto (Era settembre, Svegliarsi alla matina): han participado en el festival de San Remo y acaban de hacer una colaboración con Nelly Furtado en la edición italiana del disco de la canadiense.
Menciones especiales por la letra:
Volován - Monitor (esta quizás pudo haber entrado a la lista)
Faudel - Mon Pays
P!nk - Dear Mr. President
Jesse&Joy - Volveré
Menciones especiales por la música:
Roger Cicero - Zieh die Schuhe aus
Rhythms del Mundo - Todo el disco

miércoles, 23 de mayo de 2007

Antes de mí

"I think I'm paranoid (and complicated). I think I'm paranoid. Manipulate it..."
Garbage, I think I'm paranoid, Version 2.0, 1998.
Ya es tiempo de empezar a escribir sobre esto. Hora de dejar constancia en algún lado por si algún día escribo unas memorias, antes que sea demasiado tarde. Espero, que alguien pueda sentirse igual, y no ser el único. Porque una característica omnipresente en toda situación o ámbito es que llegué tarde a todo. A todo.
Si es que tengo un reloj biológico, definitivamente está muy lejos de estar sincronizado con el reloj universal. Soy ese que llega a los bares media hora antes de que cierren, cuando todas las colillas están ya en el suelo, los borrachos van de salida y con suerte sólo da tiempo de beberse un traguito. Y rápido porque el mesero bosteza en la cara y avienta la cuenta.

El asqueroso cliché de "todo tiempo pasado fue mejor", parece ser una realidad punzo-cortante en mi vida, porque para fines prácticos, y si mi percepción no me falla: "todo tiempo antes de mi llegada fue mejor".
Soy y fui parte de países, colegios, épocas, sociedades, instituciones...de las que ya solamente queda el prestigio, de las que se ve que hubo un auge y una grandeza en su momento, pero que por alguna razón ya no. Toda mi vida me pareció estar en déjà-vu escuchando a cada profesor: "Ustedes han sido el peor grupo que he tenido, y tú, el dolor de cabeza más fuerte, el más cínico, el más descarado". Uuuuy joven, si hubiera llegado unos cinco minutitos antes... es una especie de mantra en mi existencia.
Soy siempre el que rompe con la tradición y no salió conservador como todos sus respetables ancestros. El que se enamora de las que se van de viaje, el que se fija en las que justo un segundo antes de conocerlo eran maravillosas, pero un segundo después de decirle el mucho gusto se descomponen e inician su camino hacia la demencia. El que escribe un post la noche en la que ya nadie regresa a su blog porque todos ya se cansaron de regresar buscando algo nuevo.
Y entonces, el aún más asqueroso cliché de "maybe it's me" aprieta. Retumba. Parece que se me dio el don natural de desquiciar, destruír, separar, derribar.
O eso me dice mi paranoia: Antes de mí, por regla general, la gente en las oficinas y escuelas y cursos era buena, se tomaba de las manos y cantaba el himno a la alegría bajo el arcoirirs...pero ahora ya no. Ahora se pelean, no se llevan, se amargaron, se distanciaron, se apagaron. Y el ahora y mi llegada coinciden el 99% de las veces.
Me pregunto si hay alguna deficiencia en mi sistema que inconscientemente me obliga al conflicto, a la división, a la ruptura con los tiempos buenos, a ser el que corta el listón e inaugura la decadencia.
Si mis facultades no me fallan, traigo la semilla del combate puesta, tatuada; y mucho me temo que, si me la quito, se acabó mi esencia para conmigo mismo y para con el resto de la recientemente abatida y partida comunidad donde me encuentre.

sábado, 12 de mayo de 2007

Molitvá

"K'o luda, ne znam kuda, ljubavi se nove bojim,
a dane, žive rane, više ne brojim.
Molitva, kao žar na mojim usnama je,
Molitva, mesto reèi samo ime tvoje.
Nebo zna, kao ja, koliko puta sam ponovila,
to nebo zna, baš kao ja, da je ime tvoje moja jedina
Molitva... "
Marija Serifovic
Repite conmigo mo/lit/vá.
Sí, repite.
Ya sé que muchos spots publicitarios te piden que hagas cosas y no te da la gana, pero yo nunca te he cobrado por leerme, y nunca lo voy a hacer. Esto es un regalo.
Existen palabras que son como poemas. Que son más melodiosas que canciones.
Ahora sí repite conmigo: Molitvá. Canta: Mo-lit-va.
. Moo . lit . váa . ...
En serbio, molitva significa oración. Precioso, ¿no?
Si pusiéramos en una licuadora mis tres "áreas de interés profesional", a saber: la música (pop[ular]), las relaciones internacionales y la comunicación, depués de un buen rato podríamos vertir el festival de Eurovisión en nuestro vaso.
Me fascina oír canciones en idiomas distintos, me emociona adivinar qué país vota por cuál, escuchar los distintos presentadores anunciando resultados en francés e inglés desde las distintas capitales europeas.
Recientemente, la migración y la entrada de nuevos países de la ex-Rusia y la ex-Yugoslavia han hecho más reñida, interesante y encantadora la experiencia. Desde el punto de vista sociológico, es increíble explicarse las razones del voto de cada país por otro (Alemania siempre vota Turquía por los muchos inmigrantes turcos, lo mismo con España votando por Rumania. Chipre generalmente se decanta por Grecia pero de repente se va hacia Turquía. Igual, los países hermanos siempre se apoyan: los güeritos finlandeses votan por los güeritos suecos o daneses o noruegos, los francófonos por los otros francófonos, Rumania con Moldavia y Bulgaria, Austria y Suiza con Alemania, Belarús con Rusia y Ucrania, la Ex-Yugoslavia con la Ex-Yugoslavia).
Ya es sabido que a pesar de que mi preferencia por default está en España, hay algo en la victoria de un país pequeño que me hace vibrar. Por eso estoy predispuesto a que me guste la propuesta bosniaca o letonia, por ejemplo.
Así que hoy, cuando oí los primeros acordes del tema de Serbia (sin Montenegro ya, qué triste por cierto), pensé que se trataba de algo normal. Una mujer fea, de nombre Marija Šerifovic, vestida con un traje negro cantaba profundo como una catedral, tiernamente heróica. La música, fuerte y solemne, dulcemente balcánica, me atrapó. Y entonces, cantó:
Molitva...
En su idioma, ella decía: Oración, tu nombre es algo que admiro, Plegaria, el cielo sabe cuántas veces te he llorado, el cielo sabe que sólo rezo por ti.
Pero nosotros no teníamos ni idea del significado de lo que ella pronunciaba intensamente.
Para cuando las flautas yugoslavas sonaron a mitad de la canción, la emoción estaba a punto de hacer reventar las puertas y ventanas del cuarto de la tele, hasta que mi hermana dijo: estoy a punto de llorar.
Me pareció increible experimentar junto con ella una coincidencia de recepción de sentimientos transmitidos a través de la música: a mí me pasaba lo mismo.
Pero la sorpresa más grande fue, descubrir que prácticamente todos los votantes de las 24 naciones que vieron el Eurovisión quedaron igual de conmovidos que nosotros. Igualito. Cada país daba entre sus tres primeros a Serbia, la reacción a la maravillosa interpretación de esta mujer hacía imposible negar que aún en estos tiempos es posible enviar un mensaje que trasciende las lenguas y acariciar los sentimientos de culturas y personas distintas, a través de la voz humana.
Serbia ganaba, mientras mi hermana y yo, recibíamos el triunfo como nuestro. Imaginábamos lo mucho que debe hinchar al alma la emoción de una artista que viene de un país herido, accidentado, y acaba de ser declarada ganadora de un concurso que mira toda Europa.
Nos sentíamos identificados con muchos otros. Todos habíamos sentido igual.
Molitva, con su ritmo poético, hechizaba de esperanza a todos los que amamos ver triunfar a los pequeños, a los sangrantes.
Y como todo, los recordatorios ahí puestos, más claros que nunca: el poder de un sentimiento bien cantado, la presencia de países difíciles de ubicar en el mapa, muy por arriba de los grandes. Los últimos lugares: Francia, Reino Unido, Alemania y España. Los "cuatro grandes de Eurovisión", que tienen pase automático quedaron hasta atrás, aprendiendo que no hay que dormirse en los laureles ni dejarse envejecer; cara a los nuevos, manoteando y haciéndose espacio, abriéndose camino poco a poco, aunque sea en este ámbito.
Y al frente de todos ellos hoy estuvo Serbia. Y por ello, estoy muy contento. Molitvá.
Para bajar Molitva, aquí un link : http://ww1.rts.co.yu/euro/molitva.asp