Y lloré porque a penas hace tres noches todavía estábamos juntos y asustados y sin saber qué decirnos, ante el centro de esta Y que ya esta separando el camino.
Tu para un lado Y yo para otro.
Bajé la vista y dejé caer las gotas porque sentí que tú, en este mismo autobús y trayecto y hace 2 días, después de abrazarme y subir y decirme adiós con la mano, también sentiste la Y y te acordaste y lloraste por mí. Y me di cuenta que te despediste de mi yo contigo y de tu yo sin mi y del nosotros dos juntos, y notaste que quizás era para siempre y que crecíamos y nos hacíamos mayores y nos alejábamos inevitablemente. Y así bendijiste las risas cómplices que nos brotaron cada día de nuestras vidas (hasta hoy) y nuestras rebeliones contra los padres, y añoraste mi arrogancia, como ahora añoro y adoro tu coletas y tu tos flemosa y tus dudas.
Y te amé por todos estos años felices en que hemos ido en I y de la mano, viviendo en la misma senda y dirección. Y celebré y aplaudí la i y el 1 y la / y el ! y todo lo que simbolizara estar y caminar contigo.
Y maldije la Y.
Y me acomodé para desangrarme a gusto y sin que los otros pasajeros notaran, y espié y miré una pareja sentada delante (dos sin duda envueltos en respeto y amor y felicidad) y deseé lo mismo para ti aunque eso implique que estemos lejos y que estés con alguien que yo no apruebo y al respecto te lo digo ahora: te apoyo y respeto y quiero y estoy contigo en eso y en todo.
Y recé y pedí que si eso es así tengas éxito y el mar se estreche de cuando en cuando y nos permita tocarnos las manos entre continente y continente.
Y entonces bajé a Barcelona y no te noté en el aire. Doy fé de que no estabas ahí como nos habías dicho y de que otra vez el cielo era color sepia como cuando éramos pequeños y el catalán se oía áspero y arrogante y poco melodioso como cuando veníamos en verano y los panes esos tenían muchas menos barras de chocolate dentro que cuando mamá nos las compraba y confirmé lo sospechado.
Y supe que te escapabas y que te habías ido a algún lugar remoto a buscarlo y a estar con él.
Y entonces, ahí, limpié de sangre cuatro de mis mejores besos y los fui empujando hacia cada punto cardinal, para que te alcancen y te abracen y te cuiden dondequiera que estés y con quien estés y mi fuerza te proteja por siempre.
Y luego me puse a pensar - entre ∞s y 8s y Ms y Ws - sobre alguna forma de invertir las malditas letras.
Y después,
respiré fuerte y me sequé los ojos
y seguí caminando hacia mi lado de la Y.
"La luna en tu melena / me ayudó / a seguir tus pasos por la acera. Pero al doblar la esquina del bazar / no se como te perdí / En plena confusión escuché / Dentro de mi corazón / como una voz / marcando la señal /Iba diciendo y me va diciendo
Tú, tú y yo, TÚ Y YO, tú y yo ..."